Guerra de Bill Gates contra los agricultores bajo el pretexto de “salvar el planeta”

Brianna Herlihy (KontraInfo)

Un nuevo libro destinado a “exponer a la clase multimillonaria” dice que las inversiones del cofundador de Microsoft, Bill Gates, en fertilizantes patentados, carne artificial y tierras agrícolas estadounidenses no están “salvando el planeta” sino más bien enriqueciendo su cuenta bancaria.

El libro se titula “Controligarchs: Exposing the Billionaire Class, Their Secret Deals, and the Globalist Plot to Dominate Your Life”, y examina a multimillonarios como Bill Gates y cómo su riqueza controla las palancas de poder que dominan la vida cotidiana del estadounidense promedio.

El autor y periodista de investigación Seamus Bruner, que dirigió equipos cuyos hallazgos provocaron múltiples investigaciones del FBI y del Congreso sobre las familias Clinton y Biden, dice que su investigación descubrió los esfuerzos de Gates por comprar tierras agrícolas estadounidenses e invertir en lácteos sintéticos y carnes cultivadas en laboratorio bajo el argumento de “prevenir el cambio climático”. En el proceso, dice Bruner, Gates está haciendo más para inflar su patrimonio neto que para eliminar las emisiones de carbono.

“Primero fueron semillas y fertilizantes patentados, y ahora están patentando alternativas a la carne. Prohibir el ganado otorgaría monopolios efectivos a las empresas de proteínas alternativas y beneficiaría a inversores como Bill Gates, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg e incluso BlackRock. Las carnes falsas son se trata de controlar el mercado de alimentos, no de salvar el planeta”, dijo Bruner.

Peter Schweizer, autor de “Red-Handed”, “Clinton Cash” y “Profiles in Corruption”, escribió el prólogo de “Controligarchs” en el que dice que el libro expone las “jugadas de la élite para los próximos cinco años”.

Un capítulo del libro se centra en “la guerra contra los agricultores” y argumenta que los gigantes tecnológicos como Gates están monopolizando el suministro de alimentos del país. “La toma de control del sistema alimentario, como tantos otros esquemas de control en este libro, comenzó con los Rockefeller y fue promovida por Bill Gates. Como la mayoría de sus monopolios -desde el petróleo hasta el software y eventualmente la biotecnología- la toma de control de los alimentos tiene que ver con controlar la propiedad intelectual de la producción de alimentos a través de marcas, derechos de autor y patentes”, afirma el libro.

Bruner describe la conexión de Gates con la “Revolución Verde”: una serie de avances agrícolas que fueron posibles gracias a la investigación y el diseño financiados por Rockefeller en la década de 1940 para ayudar a resolver las crisis de pobreza y hambre de la época.

“La Revolución Verde fue una prueba simultánea de que problemas como la pobreza y el hambre pueden resolverse mediante la innovación humana y que las soluciones, como los cultivos genéticamente modificados resistentes a los pesticidas, pueden presentar nuevos problemas como la contaminación, el agotamiento de los recursos y la desaparición de pequeñas empresas y granjas familiares en pos de granjas gigantes controladas por corporaciones“, se lee.

“Pero en lugar de asumir la responsabilidad de los nuevos problemas, los Rockefeller se llevaron todo el crédito por la abundancia de cultivos mientras culpaban de los nuevos problemas al conveniente chivo expiatorio del cambio climático”, escribe Bruner.

Ahora, afirman que pueden resolver la crisis climática con nuevos productos milagrosos patentados que los enriquecerán aún más y, una vez más, a expensas de los pequeños agricultores independientes“, añade.

Bruner documenta la indignación de los agricultores de todo el mundo tras la presión para prohibir nutrientes más tradicionales y asequibles para los cultivos, y señala que las restricciones a los fertilizantes tradicionales que, según los agricultores, los llevarían a la bancarrota, sólo se implementaron “después de que Gates y sus amigos consiguieron la propiedad intelectual para los fertilizantes de reemplazo.”

Bruner continúa diciendo que “durante más de una década, mientras apuntaba a la industria de los fertilizantes, Bill Gates también ha estado comprando silenciosamente grandes extensiones de tierras agrícolas estadounidenses”.

“En total, Gates ha gastado más de mil millones de dólares en adquisiciones agrícolas y en las tecnologías compatibles con la Agenda 2030 que ahora emplean”, dice Bruner. La Agenda 2030 es una iniciativa de las Naciones Unidas que supuestamente tiene como objetivo “eliminar la pobreza extrema, reducir la desigualdad y proteger el planeta”.

“Cuando Gates compra decenas de miles de acres, no sólo está comprando la tierra, sino que también está comprando los derechos sobre el agua subterránea. Además de las granjas (y el riego) y los fertilizantes, Gates ha estado buscando intereses considerables en el agua. y el tratamiento del agua, un componente crucial cuando se busca controlar la industria agrícola”, señala Bruner.

Otra sección del libro advierte que el próximo objetivo de Gates son las empresas de carne sintética como Beyond Meat e Impossible Foods, que han recibido más de dos docenas de patentes para sus productos cárnicos (y lácteos falsos) y tienen más de 100 patentes pendientes. Gates ya ha invertido millones en este tipo de empresas, aunque los consumidores en general todavía no están interesados ​​en los productos.

Bruner señala que la incursión de Gates en el mercado de la carne artificial se produce cuando el inventor de Microsoft advirtió que las flatulencias de las vacas contribuyen significativamente al cambio climático.

“Y no debería sorprender que, si bien se espera que los campesinos coman hongos fermentados, carnes cultivadas en laboratorio y batidos de gusanos, los Gates, con sus chefs privados, no tienen intención de hacer lo mismo si el comportamiento reciente sirve como indicador“, dice Bruner.

A Bill Gates y Warren Buffett les encanta comer hamburguesas y filetes de ternera cuando Gates visita a su mentor en Omaha. A Zuckerberg le gusta ahumar pechuga de ternera y asar costillas de cerdo (de vacas y cerdos reales) y dice que las carnes saben ‘doblemente mejor cuando se caza un animal para usted mismo’”, escribe Bruner.

El entramado nazi – sionista: los judíos que apoyaron a Hitler y el plan de la aristocracia británica

Las cifras del libro de Edwin Black The Transfer Agreement cuentan la historia. En 1927, unos 15.000 de los 550.000 judíos alemanes se consideraban sionistas. Eso es menos del 3%.

La gran mayoría de los judíos alemanes “rechazaban vehementemente el sionismo como un enemigo interno”. Eran alemanes. Ochenta mil habían luchado en las trincheras y 12.000 habían muerto. “En ningún lugar estuvo la oposición de los judíos [al sionismo] tan extendida, basada en principios y feroz como en Alemania”, escribió un historiador sionista. (p 168)

Gracias a Hitler, 60.000 judíos alemanes emigraron a Israel entre 1933 y 1941. Gracias a un “Acuerdo de Transferencia” entre nazis y sionistas, se transfirieron a Israel propiedades judías valoradas en 100 millones de dólares en forma de exportaciones industriales alemanas utilizadas para construir la infraestructura de Israel. El Acuerdo de Transferencia aportó herramientas, materias primas, maquinaria pesada, electrodomésticos, equipamiento agrícola, así como mano de obra y capital para financiar la expansión. Así se fundaron muchas de las principales industrias de Israel, como la textil y la nacional de abastecimiento de agua. (pp. 373, 379.)

Todo ello en una época en la que sólo había 200.000 judíos en Palestina, incluidos muchos judíos religiosos antisionistas. El salario diario de un trabajador judío en Palestina era de 1 dólar al día. Había 800.000 árabes palestinos.

Gracias a Hitler, el núcleo de la comunidad judía alemana fue levantado y transferido a Palestina junto con sus propiedades. “A muchas de estas personas se les permitió trasladar réplicas reales de sus casas y fábricas -de hecho, réplicas aproximadas de sus propias existencias”. (p 379)

En 1937, cuando los británicos propusieron dividir Palestina en dos estados, los nazis se preguntaron si no habían cometido un error al crear “un Vaticano judío” dedicado a la desaparición de Alemania. Pero Hitler hizo caso omiso de todos los disidentes e insistió en que el Acuerdo de Transferencia continuara e incluso se ampliara a otros países. Italia, Rumania, Hungría y otros países bajo influencia fascista firmaron acuerdos similares. (p 378). Hitler odiaba tanto a los judíos que construyó un país para ellos.

¿Qué consiguió con ello? Los sionistas en realidad expandieron el comercio nazi revendiendo productos alemanes por todo Oriente Medio. Sí, no sólo comerciaban con los nazis, actuaban como sus agentes. Los nazis también consiguieron muchas naranjas de Jaffa y se deshicieron de muchos judíos.

El Congreso Judío Mundial tuvo que actuar bastante ofendido porque se había boicoteado a nivel mundial los productos alemanes. Pero esto no hizo más que enemistar a los aguerridos sionistas con los nazis. Y dio a los nazis una excusa para boicotear y perseguir a los judíos alemanes.

COOPERACIÓN SIONISTA-NAZI

En cuanto los nazis asumieron el poder en 1933, los sionistas obtuvieron un estatus político protegido. Tras el incendio del Reichstag, los nazis aplastaron prácticamente a toda la oposición política y cerraron 600 periódicos. Pero no a los sionistas ni a su periódico, que se pregonaba en cada esquina y vio multiplicar su tirada por cinco hasta 38.000 ejemplares. El sionismo era “la única filosofía política independiente sancionada por el Tercer Reich” (p 174), al menos hasta 1938.

El uniforme sionista era el único uniforme no nazi permitido en Alemania.  Lo mismo con su bandera. El hebreo era obligatorio en las escuelas judías. Aún así, los judíos alemanes querían permanecer en Alemania “incluso como ciudadanos de segunda clase, incluso vilipendiados y perseguidos”. (p 175) Pero los sionistas despreciaban a los judíos alemanes diciendo que merecían ser perseguidos por querer asimilarse.

Los sionistas complacieron a los nazis comparando sus ideologías raciales: “un destino común y la conciencia tribal deben tener una importancia decisiva en el desarrollo de un estilo de vida también para los judíos”. (p 175)

Esto explica cómo ” una minoría marginal de judíos alemanes tomó la custodia de emergencia de 550.000 hombres, mujeres y niños…” dice Black. Esto fue la confirmación “de lo que los judíos de la diáspora siempre habían temido sobre el sionismo: que se utilizaría como pretexto legal y moral para expulsar a los judíos de la sociedad europea.”  (p 177)

Esto explica también por qué Israel se comporta como la Alemania nazi.  Tienen un pedigrí racista común. No sólo los nazis construyeron Israel, sino que Israel construyó la Alemania nazi proporcionándole un mercado de exportación. Trabajaron juntos. Muchos judíos no recibieron todo su dinero cuando llegaron a Israel. Así, los sionistas participaron directamente en el saqueo de los judíos de Europa que se llamó “arianización”.  

Por si fuera poco la Asociación Sionista de Alemania (ZVfD) jugó un papel especial en la persecución del III Reich contra los judíos. Lo mismo que los nazis, los sionistas pretendían limpiar a Alemania de judíos para obligarlos a colonizar Palestina.

La emigración y la colonización eran la “solución a la cuestión judía” en Alemania y en los demás países del mundo porque los sionistas consideran que el judaísmo no es una religión sino una nación, un fraude histórico que está profundamente anclado en muchas poblaciones. En otras palabras, las concepciones que hoy imperan sobre los judíos proceden del sionismo.

Como tal “nación”, los sionistas rechazaban la asimilación de los judíos a los alemanes, es decir, eran partidarios del apartheid y los ghettos, exactamente igual que los nazis. Por eso, el enemigo de ambos, nazis y sionistas, eran los judíos asimilados. Había que impedir la integración y promover los ghettos. La mejor manera de lograrlo era exigir el reconocimiento de una supuesta “nación judía” y, a diferencia de las organizaciones judías convencionales, los sionistas nunca lucharon contra los nazis durante la República de Weimar.

En consecuencia, tampoco lucharon contra el antisemitismo en Alemania porque era útil para forzar la emigración a Palestina. Para la ZVfD, la solución a la “cuestión judía” era mantener el “desarraigo” de los judíos dentro de la sociedad alemana, que debían ser reconocidos como una “minoría nacional” que tenía derecho a su “autonomía”.

A partir de 1933, con la llegada de Hitler a la Cancillería, la estrategia sionista triunfó. La ZVfD encontró una mayor respuesta entre los judíos alemanes y, de ser un movimiento minoritario, pasó a convertirse en una de las organizaciones más grandes e influyentes entre ellos.

Junto con la “Asociación Central de Ciudadanos Alemanes de Fe Judía” y otras organizaciones parecidas, la ZVfD se comprometió a crear y fortalecer los ghettos, aunque no los llamó así sino que para ellos era una forma de “autogestión” de los judíos dentro del III Reich. En la Representación del Reich de los judíos alemanes, las organizaciones judías trabajaron para crear un área autogestionaria con su propio sistema educativo, sus propias instituciones de bienestar y una vida cultural independiente.

Los sionistas aprovecharon la oportunidad para preparar a los judíos para una nueva vida en Palestina. Celebraron el Acuerdo de Haavara (el conocido como Acuerdo de Transferencia) con los nazis, cuyo objetivo era facilitar la emigración de los judíos a Palestina, y mantuvieron centros de Hachsharah en los que se preparaba a los jóvenes en particular para trabajar en los kibutz.

Entre 1934 y 1937 la ZVfD tuvo que defenderse de un oponente sionista interno, la corriente revisionista, con conexiones con los fascistas italianos. En la Alemania nazi los revisionistas locales, presididos por Georg Kareski, rechazaban la autogestión y defendían el “principio del Führer”. Se ofrecieron a los nazis para gestionar el apartheid judío. La Gestapo intentó promocionar a Kareski a una posición de dirección central, pero fracasó debido a la resistencia de los judíos antisionistas.

La organización nazi encargada del trabajo sionista en Alemania fue el Servicio de Seguridad (SD) de las SS, que hasta 1937 apoyó las actividades de la ZVfD en relación con Hachsharah y la emigración, al tiempo que perseguía a las organizaciones de los judíos asimilados. El primer jefe del “Departamento Judío” del SD (Departamento II/112), Leopold von Mildenstein, consideraba el apoyo a los sionistas como el medio más eficaz para “resolver la cuestión judía” en Alemania.

Después de su retirada del SD en 1936, el servicio de seguridad se fue alejando gradualmente de los sionistas. Apoyar la emigración a Palestina promovería el establecimiento de un Estado judío allí, que podría convertirse en un peligroso oponente de la Alemania nazi.

Con el tiempo los nazis también perdieron interés en mantener el Acuerdo de Haavara con los sionistas. Cuando el SD se dio cuenta de que la migración a Palestina no se estaba produciendo en la medida esperada y de que no estaba produciendo los beneficios económicos esperados, decidió reemplazar la emigración judía ordenada por una política de expulsión forzosa.

Aunque la ZVfD recibió un trato preferencial por parte de los nazis sobre otros grupos judíos en los años anteriores a 1937, su trabajo se vio afectado por la política antijudía. Cuanto más judíos asimilados se pronunciaban a favor de permanecer en Alemania, más presión ejercía el III Reich sobre los sionistas para acelerar la emigración.

Algunos sionistas fueron detenidos y su periódico (“Jüdische Rundschau”) quedó prohibido. Después del pogromo de noviembre de 1938, la ZVfD también fue finalmente prohibida y su oficina de emigración, la “Oficina Palestina”, se incorporó a la organización obligatoria de la Asociación de Judíos del Reich en Alemania.

CONCLUSIÓN

Cada vez más israelíes, y judíos en general, se dan cuenta de que el sionismo es una artimaña y de que el comportamiento de Israel tiene un asombroso parecido con el de la Alemania nazi. Por ejemplo, el académico israelí Yeshayahu Leibowitz dijo que todo lo que Israel ha hecho desde 1967 es “una estupidez malvada o estúpidamente malvada”. Se refiere al ejército israelí como “judeo-nazi”.

Hitler fue puesto en el poder por las finanzas anglo-americanas, la misma gente que creó el comunismo y el sionismo. Los acontecimientos históricos se crean con el fin de lavar el cerebro y manipular a la gente para avanzar en la agenda del Nuevo Orden Mundial.  Los judios europeos fueron desarraigados, robados y masacrados para construir la capital del gobierno mundial de Rothschild en Israel.

TerraIndomita

Fuentes

mpr21.info

verdadypaciencia

Edwin Black

El plan de la élite global para el futuro: la 4RI y el final transhumanista

DAVID THRUSSELL

Mirando a través del cielo nocturno del desierto a la maravillosa Vía Láctea, Enrico Fermi preguntó en voz alta: “¿Dónde está todo el mundo?”

Creador del primer reactor nuclear del mundo y alabado como el “arquitecto de la bomba atómica”, Fermi fue un físico de renombre que huyó de la Italia de la Segunda Guerra Mundial y finalmente se convirtió en un eje del Proyecto Manhattan con sede en Los Álamos. En esa fría noche de 1950 en Nuevo México, planteó una pregunta que ha intrigado a las mentes más grandes de la humanidad desde entonces: en un universo que parece quizás infinito (y que posiblemente albergue hasta 60 mil millones de mundos similares a la Tierra), ¿por qué el aparente silencio?

En teoría, millones de civilizaciones inteligentes podrían haberse desarrollado a lo largo de las vastas extensiones del espacio y los supuestos miles de millones de años de existencia. Y, sin embargo, no oímos nada: ni señales abiertas, ni comunicaciones incontestables, ni artefactos indiscutibles dejados atrás, ni reliquias audaces de conquista ni de exploración. Sin ruinas incontrovertibles, sin signos inequívocos. La evidencia alienígena debería estar en todas partes… pero, de hecho, no está en ninguna parte.

¿Qué cruel truco nos ha jugado el Creador? ¿Acaso no fuimos soñados para que existiéramos, solos? Un huérfano en un vasto vacío…

Hasta el día de hoy, los científicos buscan una respuesta a la llamada ‘Paradoja de Fermi’. Las sugerencias van desde lo intrigante hasta lo escalofriante: que la extensión del espacio es simplemente demasiado vasta para atravesarla (mediante vuelos espaciales o comunicaciones), que el arco del desarrollo de la civilización es demasiado lento y que la ventana de tecnología apropiada de la humanidad es demasiado breve, que la vida extraterrestre podría estar presente pero en formas más allá de nuestra comprensión. O, quizás, la opción más inquietante: que la tecnología avanzada en sí misma es innatamente destructiva, y que todas las criaturas y civilizaciones que desarrollan tecnología avanzada en última instancia e inevitablemente… destruirse a sí mismos.

La ironía de que uno de los fundadores de la Era Nuclear –y por defecto de la Guerra Fría– planteara tal pregunta se le escapa a muchos. ¿No es posible que las semillas de nuestra propia extinción final se mantengan dentro de esas mismas hidras de sed de guerra desenfrenada, una élite transnacional obsesionada con las tecnologías de ingeniería social y los sistemas de control de información omniscientes (y desarrollados militarmente) que ahora dominan la experiencia humana? Todas ellas tecnologías, perspectivas o políticas fertilizadas o incluso nacidas por la experiencia de la Guerra Fría.

A raíz de la increíblemente “conveniente” “pandemia” de coronavirus de 2020, el viejo impulso de controlar la colonia, de dominar la colmena, se ha manifestado en figuras diabólicas como villanos de Bond, como Klaus Schwab, del Foro Económico Mundial. Schwab y la élite tecnocrática de Davos se han convertido en celebridades siniestras, vendiendo un supuesto “Gran Reinicio”, una visión utópica de pesadilla del “capitalismo de las partes interesadas” (es decir, la servidumbre corporativa completa) y la “reconstrucción mejor” (es decir, la destrucción de los medios de vida independientes) en un neofeudalismo post-“virus” que hace que los déspotas y tiranos del pasado parezcan mansos y poco ambiciosos.

Cuarta Revolución Industrial (4RI)

Aunque regularmente ridiculizados por los tecnófilos, los acontecimientos del futuro cercano pueden demostrar que los tan difamados luditas, que destrozaron los marcos mecanizados de lana y llevaron los martillos a las primeras máquinas de vapor (cuando la Primera Revolución Industrial expolió sus medios de vida y tradiciones), parecen heroicos y proféticos.

Acuñada, de manera instructiva y tal vez ominosa, por Schwab e introducida en su confabulación neoliberal y globalista, el Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza, en 2016, Schwab describió la “Cuarta Revolución Industrial” (4RI) sin aliento de la siguiente manera: Las posibilidades de miles de millones de personas conectadas por dispositivos móviles, con una potencia de procesamiento, capacidad de almacenamiento y acceso al conocimiento sin precedentes, son ilimitadas. Y estas posibilidades se multiplicarán con los avances tecnológicos emergentes en campos como la inteligencia artificial, la robótica, el Internet de las cosas, los vehículos autónomos, la impresión 3D, la nanotecnología, la biotecnología, la ciencia de los materiales, el almacenamiento de energía y la computación cuántica.

Schwab explicó: “Las tecnologías digitales no son nuevas, pero en una ruptura con la Tercera Revolución Industrial, se están volviendo más sofisticadas e integradas y, como resultado, están transformando las sociedades y la economía global”.

Detrás de la vertiginosa verborrea tecno-utópica de Schwab se esconde el marco de una servidumbre corporativa casi inimaginable y un totalitarismo post-estatal y post-democrático vendido como inevitable “progreso”, “conveniencia” y “necesidad”.

De hecho, es difícil no ver la emergente Cuarta Revolución Industrial como potencialmente muchos órdenes de magnitud más disruptiva que los saltos sísmicos anteriores en el avance tecnológico. La capacidad de combinar comunicaciones globales omniscientes con un gigantesco aparato de vigilancia y capacidades transhumanistas y de ingeniería social revolucionarias deja a la humanidad tambaleándose en un precipicio de totalitarismo por parte de autómatas posthumanos y una élite tecnocrática violentamente ambiciosa.

Todas las revoluciones producen bajas. Aunque ahora se ensalza como el comienzo de una era utópica de paraíso tecnológico, se olvida en su mayoría que la Primera Revolución Industrial diezmó en gran medida las sociedades agrarias de Europa y Estados Unidos a lo largo de los siglos XVIII y XIX, desplazando y empobreciendo a vastas poblaciones y produciendo la miseria dickensiana junto con la bien recordada clase mercantil y propietaria de fábricas, el nuevo comercio y la expansión de las posibilidades imperiales.

Las tecnologías de segunda generación como la producción masiva de acero, la electrificación, la bombilla incandescente, el teléfono, los motores de combustión interna y los fonógrafos de discos produjeron lo que ahora se conoce como la Segunda Revolución Industrial entre los años 1870 y 1914 (aproximadamente). Aunque las mejoras en la salud, el saneamiento y el nivel de vida fueron significativas, se produjeron a costa del desempleo masivo, la agitación social y la inestabilidad económica.

A lo largo de nuestra vida hemos sido testigos de la llamada Tercera Revolución Industrial, o “La Era de la Informática”, cuando las tecnologías pasaron de lo analógico a lo digital, y se introdujeron innovaciones como el ordenador personal, Internet y las comunicaciones digitales, las industrias tradicionales dieron un vuelco y las comunicaciones se revolucionaron a partir de la década de 1980. Después del milenio, nos encontramos en el límite entre el pasado humano convencional y una era sin precedentes de simbiosis potencial entre humanos y máquinas, donde los actores corporativos y estatales pronto podrían poseer poderes previamente inimaginables sobre el pensamiento, la volición y la cognición. La clase multimillonaria internacional de Bill Gates, Jeff Bezos, George Soros, Mark Zuckerberg y similares apenas puede contener su entusiasmo por este paisaje posthumano.

“Bienvenidos al 2030: No poseo nada, no tengo privacidad y la vida nunca ha sido mejor” se jactaba de un suave infomercial del Foro Económico Mundial de 2016, recientemente resurgido por los investigadores, ampliamente ridiculizado y luego desaparecido sin sutilezas. Con una precognición increíble y lo que debe haber sido un calendario de escritura y producción hercúleo y agotador, Klaus Schwab tenía su nuevo libro, COVID-19: The Great Reset, listo para el público a mediados de 2020 y pudo ofrecer una mano firme y un sabio consejo durante la tormenta en evolución de los cierres globales y la destrucción económica en supuesta respuesta a la nueva “pandemia”.

Como señaló el Dr. Joseph Mercola: “En última instancia, el Gran Reinicio dará lugar a dos niveles de personas: la élite tecnocrática, que tiene todo el poder y el gobierno sobre todos los activos, y el resto de la humanidad, que no tiene poder, ni activos, ni voz en nada”.

El primer ministro canadiense y títere globalista Justin Trudeau agregó recientemente: La pandemia ha brindado una oportunidad para un reinicio. Esta es nuestra oportunidad de acelerar nuestros esfuerzos previos a la pandemia para reimaginar sistemas económicos que realmente aborden los desafíos globales, como la pobreza extrema, la desigualdad y el cambio climático. Reconstruir mejor significa obtener apoyo para los más vulnerables y, al mismo tiempo, mantener nuestro impulso para alcanzar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Traducción: Ellos aprovecharán esta “oportunidad” para obtener un control infinito y omnisciente… si se lo permitimos.

Realidades falsas, humanos falsos

Aunque a menudo se hace referencia a fuentes literarias como 1984 de George Orwell y Un mundo feliz de Aldous Huxley cuando se habla de nuestro inminente futuro distópico (Orwell pintó un socialismo totalitario sombrío y Huxley un hedonismo sancionado y medicado por el estado), tal vez uno de los más proféticos puede haber sido el inconformista de la “ciencia ficción” Philip K. Dick. Hoy vivimos en una sociedad en la que los medios de comunicación, los gobiernos, las grandes corporaciones, los grupos religiosos, los grupos políticos, fabrican realidades espurias, y existe el hardware electrónico para llevar estos pseudomundos directamente a las cabezas del lector, el espectador y el oyente. Así que pregunto, en mi escritura, ¿Qué es real? Porque incesantemente somos bombardeados con pseudo-realidades fabricadas por personas muy sofisticadas utilizando mecanismos electrónicos muy sofisticados. No desconfío de sus motivos; Desconfío de su poder. Y es un poder asombroso: el de crear universos enteros, universos de la mente… Las realidades falsas crearán humanos falsos. O bien, los humanos falsos generarán realidades falsas y luego las venderán a otros humanos, convirtiéndolas, eventualmente, en falsificaciones de sí mismos. Así que terminamos con humanos falsos inventando realidades falsas y luego vendiéndolas a otros humanos falsos. Es solo una versión muy grande de Disneyland.
– Philip K. Dick, 1978

A medida que los medios de comunicación, la información, los algoritmos y la vigilancia se vuelven omnipresentes, la frontera misma entre los hechos, la carne, la mente y la tecnología se ha vuelto fluida. Orwell describió su lúgubre paisaje de Pensamiento Erróneo y Crimen de Pensamiento como invadiendo todos los aspectos del individuo y su lugar en la sociedad, nadie ni en ningún lugar estaba a salvo de la mirada de la Telepantalla y la Policía del Pensamiento del Gran Hermano, salvo quizás los pensamientos y emociones más íntimos de una persona. “Nada era tuyo, excepto los pocos centímetros cúbicos dentro de tu cráneo”. Hoy en día, esos pocos centímetros preciosos y privados se enfrentan a una extinción inminente.

A medida que nos enredamos cada vez más en un panorama omnisciente de los medios y las comunicaciones, sería cada vez más viable atrapar a un público hipnotizado en falsas crisis sanitarias, pánicos fraudulentos y “pandemias” que requieren “soluciones” tecnocráticas y resultados totalitarios.

Escribiendo en la edición de agosto de 2017 de Scientific American, Marcello Ienca reflexionó sobre la longevidad de la llamada “libertad cognitiva”: mentes libres y libre albedrío: La idea de la mente humana como el dominio de la protección absoluta contra la intrusión externa ha persistido durante siglos. Hoy, sin embargo, esta presunción podría ya no sostenerse. Sofisticadas máquinas de neuroimagen e interfaces cerebro-computadora detectan la actividad eléctrica de las neuronas, lo que nos permite decodificar e incluso alterar las señales del sistema nervioso que acompañan a los procesos mentales.

Ienca continúa señalando los usos comerciales de dicha tecnología y que algunos tribunales de justicia incluso han utilizado la controvertida tecnología de escaneo cerebral para decidir la inocencia o la culpabilidad. “Por ejemplo, en 2008 una mujer en la India fue declarada culpable de asesinato y sentenciada a cadena perpetua sobre la base de un escáner cerebral que mostró, según el juez, ‘conocimiento experiencial’ sobre el crimen”. Los conceptos de Philip K. Dick de “pre-crimen” y juicios adjudicados por computadora (como se destaca en Minority Report y otras historias cortas de Dick) están ahora sobre nosotros como “las compañías comerciales están comercializando el uso de tecnología funcional basada en resonancias magnéticas y electroencefalografía para determinar la verdad y la falsedad”.

Ienca lamenta estas tecnologías como “una tendencia más inevitable que erosiona un poco más nuestro espacio personal en el mundo digital”.

Sebastian Seung fue profesor de Neurociencia Computacional en el Departamento de Ciencias Cerebrales y Cognitivas del MIT y ahora es profesor en la Universidad de Princeton. Su libro de 2012 Connectome: How the Brain’s Wiring Makes Us Who We Are (Conectome: cómo el cableado del cerebro nos hace quienes somos) avanza en su creencia de que esencialmente el carácter, la individualidad o el alma humana es un producto de la matriz neurológica que forma el cerebro y su tejido conectivo. “Yo soy mi conectoma” es el mantra inquietante y reduccionista de Seung, repetido en tonos evangelísticos mientras otros científicos exploran “hackear el alma” y declaran que “la información es el alma”.

Divide y vencerás por las redes sociales

Sin lugar a dudas, la world wide web o internet ha generado un cambio sísmico en la forma en que las personas interactúan, hacen negocios y se comunican. Lo que pocos se dan cuenta, sin embargo, es que Internet (y muchas de sus tecnologías asociadas) son el resultado directo de los programas militares estadounidenses (a través de DARPA, la división de investigación del Pentágono) y nacieron precisamente en la era del enfoque de la comunidad de inteligencia en la investigación neurológica y la modificación del comportamiento -o para decirlo de manera menos cortés, el control mental- a través de programas encubiertos notorios pero poco comprendidos como MK ULTRA.

De hecho, es fácil plantear la hipótesis de que, mientras que los periodistas, investigadores e historiadores se han distraído durante mucho tiempo con coloridas historias de programas de drogas, hipnosis y asesinatos, el producto de control mental más impactante y siniestro de MK ULTRA fue… Internet. Oculto a plena vista, un vasto dispositivo algorítmico para la manipulación y el control, que recuerda extrañamente al laberíntico mecanismo matemático descrito en el documento fundacional de conspiración, Armas silenciosas para guerras silenciosas.

Los nuevos gigantes de la Era Online – Google, Facebook, Microsoft y Apple – tienen conexiones con el leviatán del Estado Profundo y su agenda subterránea de control social, conductual, biológico y temporal. El ex presidente del gigante de las redes sociales Facebook, Sean Parker, hizo públicas sus profundas dudas sobre Facebook y las redes sociales en general. “Solo Dios sabe lo que le está haciendo a los cerebros de nuestros hijos”, dijo Parker en un artículo de 2017 en el New York Times. También admitió que Facebook se había convertido en un monstruo al “explotar a sabiendas una vulnerabilidad en la psicología humana”. Una investigación realizada en mayo de 2017 en Ámsterdam reforzó la percepción de que Facebook era adictivo y que “un vistazo a su logotipo es suficiente para desencadenar antojos en los usuarios habituales”.

“Es un bucle de retroalimentación de validación social”, continuó Parker ominosamente. “El proceso de pensamiento se centró en ‘cómo consumimos la mayor cantidad posible de su tiempo y atención consciente’, y eso significa que tenemos que darle un pequeño golpe de dopamina de vez en cuando”. Lo cual, a través de su extensa red de ‘me gusta’, comentarios y otras interacciones, es precisamente lo que hace Facebook. Una vasta “red” de distracción, desinformación y control.

Parker ahora se describe a sí mismo como “una especie de objetor de conciencia” en las redes sociales y reconoce “las consecuencias no deseadas de una red cuando crece a mil millones o dos mil millones de personas. Literalmente cambia tu relación con la sociedad”.

Un personaje que representa a Sean Parker fue interpretado por Justin Timberlake en la película de 2010 dirigida por David Fincher The Social Network. La película narra los primeros días de Facebook, ya que comenzó como una pequeña red universitaria que finalmente tuvo al mundo en sus garras. Lo que ni Parker ni la película reconocieron fue la mano oculta de la CIA y el Pentágono detrás del vasto proyecto de minería de datos y manipulación de rebaños que son las redes sociales. A través de dos extensos y convincentes artículos de 2015 (‘Cómo la CIA hizo a Google’ y ‘Por qué la CIA hizo a Google’), el periodista Nafeez Ahmed documentó las muchas conexiones entre las agencias de inteligencia del Estado Profundo y la frontera dorada de las redes sociales.

En una entrevista con Richard Grannon, el destacado psicólogo y escritor israelí Sam Vaknin describió las redes sociales como un virus. De hecho, Vaknin considera que las redes sociales son “una epidemia”.

“Como podemos estudiar el ébola… para que podamos estudiar las redes sociales”. Hace referencia a investigaciones recientes que concluyen que el uso de las redes sociales ha triplicado la ansiedad en los estudiantes universitarios de EE. UU. y ha contribuido a un aumento del 31% en las tasas de suicidio adolescente. “Si cualquier otro producto fuera responsable de este aumento, sería prohibido, inmediatamente”. Vaknin también señaló que el uso intensivo de las redes sociales absorbía la intimidad de sus usuarios, era adictivo y negaba los mismos vínculos que han construido la interacción humana y la sociedad. Las redes sociales están diseñadas para disuadir la intimidad y la certeza. La intimidad reduce la necesidad de adicción. O eres íntimo… o estás en Facebook… La gente definitivamente prefiere interactuar a través de las redes sociales, incluso si están muy cerca. Los bucles de validación social alimentados por la dopamina son más deseables y satisfactorios que cualquier cosa que puedan obtener de la realidad física. Hasta los 24 años, las personas viven dentro de las redes sociales, creen que las redes sociales son la vida real y la realidad es irreal, la realidad es como una simulación para ellos. El resultado es una quimera psicógena.

En 2020 Netflix estrenó el documental The Social Dilemma, un anodino reempaquetado de estas preocupaciones para calmar a un público desconcertado.

Casualmente, un subproducto de las redes sociales es la generación de vastas montañas de datos de los usuarios. Estas montañas de datos serían, naturalmente, puro “azúcar” para las agencias de inteligencia, los ingenieros sociales y aquellos que desean manipular la mente del público. Los hablantes de alemán sabrán que el apellido del CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, se traduce directamente como ‘Sugar Mountain’. Seguramente uno de los apellidos más extrañamente ‘acertados’ del siglo XXI.

Control Mental Avanzado

Lanzado por Barack Obama como parte de la iniciativa de 2013 “Brain (Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies)” y financiado en gran parte por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) del Pentágono, el programa de Neurotecnología Basada en Sistemas para Terapias Emergentes (SUBNETS) produjo hallazgos sorprendentes. Un estudio realizado por el neurocirujano y neurocientífico de la Universidad de California en San Francisco, Edward Chang, y el psiquiatra y neurocientífico Vikaas Sohal, trazó las señales cerebrales que corresponden a la depresión y la ansiedad.

“Es notable que seamos capaces de ver los sustratos neuronales reales del estado de ánimo humano directamente desde el cerebro”, dijo Chang. “Los hallazgos tienen implicaciones científicas para nuestra comprensión de cómo regiones específicas del cerebro contribuyen a los trastornos del estado de ánimo, pero también implicaciones prácticas para identificar biomarcadores que podrían usarse para la nueva tecnología diseñada para tratar estos trastornos, que es una prioridad importante de nuestro esfuerzo SUBNETS”.

De hecho, es probable que los científicos pronto (si no lo han hecho ya) tengan tecnología para tratar los “trastornos del estado de ánimo”, que recuerdan a la creación ficticia de Philip K. Dick, el “Penfield Mood Organ”, de su novela de 1968 ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

El protagonista Rick Deckard y su esposa Iran abren la novela con una pelea somnolienta sobre la configuración de su Penfield Mood Organ. En su consola, dudó entre pedir un supresor talámico (que aboliría su estado de ánimo de ira) o un estimulante talámico (que lo irritaría lo suficiente como para ganar la discusión). “Si usted marca”, dijo Iran, con los ojos abiertos y observando, “para obtener un veneno mayor, entonces marcaré lo mismo. Voy a marcar el máximo y verás una pelea que hace que todas las discusiones que hemos tenido hasta ahora parezcan nada. Marque y vea; Pruébame”. Ella se levantó rápidamente, se acercó a la consola de su propio órgano de ánimo y se quedó mirándolo fijamente, esperando. Suspiró, derrotado por su amenaza. “Marcaré lo que está en mi agenda para hoy”. Al examinar el cronograma para el 3 de enero de 2021, vio que se requería una actitud profesional profesional. —Si llamo por horario —dijo con cautela—, ¿aceptarás hacerlo también? Esperó, lo suficientemente astuto como para no comprometerse hasta que su esposa hubiera accedido a hacer lo mismo. “Mi agenda para hoy incluye una depresión autoacusatoria de seis horas”, dijo Iran. “¿Qué? ¿Por qué lo programaste? Frustró todo el propósito del órgano del estado de ánimo. “Ni siquiera sabía que podías configurarlo para eso”, dijo sombríamente.

Como sin duda sabía Phil Dick, el Dr. Wilder Graves Penfield fue un reconocido neurocirujano de mediados del siglo XX, vinculado a la familia Rockefeller, asociado con el infame psiquiatra MK ULTRA, el Dr. Ewen Cameron, y elogiado por su investigación pionera que utiliza la estimulación neuronal para producir alucinaciones, ilusiones, miedo, alienación, recuerdo y déjà vu. Penfield también dedicó una considerable investigación a si había un análogo físico/científico a la existencia del alma humana. Estas son las personas cuyo trabajo puede haber construido Internet.

Abrazando el panóptico en Australia

Los desarrollos posteriores superan con creces nuestra capacidad como especie y sociedad para considerar, legislar o incluso comprender sus efectos a largo plazo. Mientras tanto, los gobiernos bovinos y sus obedientes taquígrafos en los medios de comunicación se apresuran a aprobar las iniciativas del fin del mundo y del estado policial ante un público garabateado, distraído y asustado.

En Australia, en la gran república bananera de Australia, el patio de recreo favorito del Nuevo Orden Mundial, las tecnologías totalitarias se proponen y adoptan a una velocidad vertiginosa, a solo un conveniente “ataque terrorista” o “pandemia” de distancia de la aprobación pública en gran medida muda.

‘The Capability’ es la base de datos con un título ominoso que compara los datos de las fotos de las licencias de conducir australianas, las fotos de pasaportes australianos, las imágenes de CCTV y otra información de identificación con tecnología avanzada de reconocimiento facial. Según el simplista portavoz neoliberal The Guardian, “la base de datos será accesible para los gobiernos federales, estatales y territoriales a través de un centro que conectará las diversas bases de datos de identidad fotográfica”. Próximamente tendrá un ‘Pasaporte Sanitario’ o un ‘Pase Covid’ cerca de usted. ¿Qué podría salir mal?

Mientras que los medios de comunicación australianos como ABC TV denuncian la “Dictadura Distópica Digital” de China (el sistema de “Crédito Social” que evalúa a cada ciudadano chino para recompensarlo o castigarlo de acuerdo con una “puntuación” generada a través de la vigilancia masiva y el cotejo de datos), la propia ABC se muestra propensa y complaciente con el “Crédito Social Oz”: retención masiva de datos casera, esquemas de vacunación masiva, el sistema de identidad digital myGovID gestionado por el reconocimiento facial, la toma obligatoria de información del censo, las draconianas leyes de “seguridad nacional”, las medidas anticifrado exigidas por el Estado y una serie de otras iniciativas kafkianas en su propio patio trasero. Cada movimiento orwelliano precedió de manera confiable por un ataque “terrorista” o un “brote de coronavirus” convenientemente sincronizado e inexplicablemente útil para arrear al ganado temible en la dirección correcta, en sí mismo tan predecible como el silencio de los medios de comunicación que sigue.

Mientras tanto, otras tecnologías dudosas como el 5G se introducen silenciosamente en una Australia obediente y “bloqueada” sin ninguna consideración pública de los posibles efectos en la salud o la posibilidad de que se recopilen y transmitan instantáneamente grandes cantidades de información de vigilancia e ingeniería social.

El final del juego

Resumiendo los recientes avances en inteligencia artificial, neurociencia, la creación de una realidad neuroplástica y, quizás muy pronto, una matriz de percepción infinitamente maleable, Sebastian Seung se entusiasmó: “Nos conoceremos a nosotros mismos y nos haremos mejores”. La ironía de tal declaración a la luz de la red de vigilancia que ahora todo lo sabe, el estado electrónico y el panóptico corporativo que tiene todo en su red, es sorprendente. Es muy posible que “reconstruyamos mejor”, pero la pregunta, que nunca se hace, es ¿quién decide exactamente qué es “mejor”?

Vivimos en una neblina informativa, paralizados y atomizados, esclavos de la “magia” de la tecnología e incapaces de resistirnos a su encanto aterciopelado. El proyecto para crear un nuevo híbrido humano/humano V2.0 y, en última instancia, totalmente controlable, avanza a toda velocidad, ya que estamos cegados por los feeds de las redes sociales, las publicaciones de Instagram, el terrorismo™, la caza de brujas de la mafia, las elecciones rupturas, una explosión de la cultura de la indignación desquiciada y la niebla seductora de una “pandemia” inducida por los medios de comunicación.

“Hemos participado sin saberlo en la creación de una realidad espuria, y luego nos la hemos alimentado complacientemente”, opinó Philip K. Dick hace décadas, en una hábil precognición de la ilusión en línea y de los medios de comunicación que nos rodea (y que, de hecho, corrompe las funciones mismas que nos hacen humanos).

A medida que el reloj universal hace la cuenta regresiva para nuestra hora del juicio final, nos hemos convertido en las máquinas y las máquinas se han convertido en nosotros. Un día no muy lejano, las máquinas pueden decidir que ya no nos necesitan.

En esta era de engaño universal, tal vez la verdad solo se pueda decir a través de la ficción. Recordemos a Philip K. Dick y recordemos otro artefacto de “ciencia ficción” de su época: el asombroso Coloso: El Proyecto Forbin. Tal vez la tecnología sea el virus que destruya a la humanidad y deje al universo una vez más en silencio.

¿Cuál es el final de la inteligencia artificial? Cuando la Mente Máquina haya colonizado el futuro, ¿enviará semillas, emisarios y operativos de vuelta para colonizar el pasado: nuestro presente? ¿Por qué cada avance tecnológico distópico recibe montañas de financiación incondicional y acres de publicidad irreflexiva? Quizás hay mucho más aquí de lo que podemos comprender completamente. ¿Está viva la tecnología? Efectivamente, la tecnología consume recursos: crece, sobrevive, se propaga, se expande… en resumen: se comporta como un organismo, una forma de vida. ¿Construimos tecnología para servirnos, o la tecnología nos construyó… para servirlo?

Como predijo Philip K. Dick, en última instancia, “Hemos conspirado en nuestra propia perdición”.

Tony Blair y los Rothschild

 Paul Cudenec

Hay algo muy extraño en la forma en que el ex primer ministro británico Tony Blair nunca ha abandonado del todo el centro de la escena política.

Es tan odiado por el público británico -como un hipócrita criminal de guerra que utilizó al Partido Laborista para promover una cruel agenda neoliberal- que cuando el Estado británico le concedió el título de caballero en 2022, más de un millón de personas firmaron una petición exigiendo que se rescindiera el honor.

Y, sin embargo, “Tony Bliar”, como se le conoce a menudo, no nos hará un favor a todos y desaparecerá en las alas políticas para siempre.

Constantemente insinúa un regreso a la política británica y aparece en los medios corporativos para ofrecer sus consejos sobre cómo debería gobernarse el mundo, ya sea pidiendo que se revierta el Brexit del Reino Unido de la UE, acusando a Jeremy Corbyn de “antisemitismo” o exigiendo la imposición de pasaportes de vacunas e identificación digital.

La última noticia nauseabunda es que el belicista de 70 años, que en su día fue sugerido como “presidente de Europa” a tiempo completo por el entonces presidente francés Nicolas Sarkozy, ahora está siendo “promocionado por Israel como pacificador en Oriente Medio”, para citar el titular de The Daily Telegraph del 13 de noviembre de 2023.

El informe explica que “sirviendo como enviado para el Cuarteto de Oriente Medio de 2007 a 2015”, a Blair se le encomendó la tarea de ayudar a desarrollar la economía palestina, y su papel se solapó con el segundo mandato de Netanyahu.

Añade que Blair, que tiene una oficina en Israel, “también fue miembro de los Amigos Laboristas de Israel durante décadas cuando estaba en el Parlamento”.

De hecho, su negativa a pedir un alto el fuego en el conflicto de 2006 entre Israel y el Líbano, junto con su actual impopularidad debido a la invasión de Irak y la llamada “guerra contra el terrorismo”, se considera la razón principal por la que se vio obligado a dimitir como primer ministro en 2007.

In 2009, Blair was awarded Israel’s Dan David Prize for “exceptional leadership and steadfast determination in helping to engineer agreements and forge lasting solutions to areas in conflict”, just five years after the $1 million annual hand-out went to WEF boss Klaus Schwab.

So how is it that Blair remains such a key global figure more than 16 years after he left public office in the UK?

A fascinating article by researcher Ben Rubin, which has just come my way, provides an important clue.

Rubin was looking into the UK charity My Life My Say, which collaborates closely with the Tony Blair Institute for Global Change and seems to be trying to build a remote-controlled “youth movement”, similar to the WEF’s Global Shapers, to shape politics in the UK.

In 2019 a group of young people were lucky enough to be addressed by Blair via a large TV screen, as he “clarified” what My Life My Say described as “his on going support” for the organisation.

And in June 2022 Blair was the main speaker at a conference on the “Future of Britain” organised with My Life My Say and hosted by the Institute of Global Health Innovation at Imperial College, London.

Al investigar los antecedentes de los fideicomisarios de My Life My Say, Rubin descubrió algo que describe como un “gran problema”, y agregó: “Para ser honesto, casi me caigo de la silla cuando lo vi”.

Escribe, con precisión, que el fideicomisario de My Life My Say, Glen Manning, es un banquero senior de Rothschild & Co. También observo que ha disfrutado de una larga carrera con conocidas entidades Rothschild como J.P. Morgan.

En 2021, Manning se convirtió en asesor de cartera de R&Co4Generations, un fondo “filantrópico” de Rothschild que participa explícitamente en la nueva forma de esclavitud digital público-privada conocida como inversión de impacto y en la promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, estrechamente relacionados.

Afirma que su misión consiste en “empoderar a las próximas generaciones” y su presidente, Alexandre de Rothschild, escribe sobre el deseo de “crear un cambio duradero y positivo”.

Ahí hay una sinergia perfecta con el título del instituto global de Blair y, de hecho, con todas las organizaciones basadas en el impacto de la falsa izquierda que hablan incesantemente de “cambio social”.

Lo importante es darse cuenta de que no significan un cambio para mejor.

El objetivo tanto de los Rothschild como de Blair es acabar con lo que queda de la vida humana tradicional y de la libertad para imponer su nuevo orden mundial de artificio, vigilancia y control, en el que el 99,9% está confinado en gulags de ciudades inteligentes, comiendo insectos, mientras que los ultrarricos criminales son libres de tratar al resto del mundo como una zona de fiesta privatizada y un parque de safari.

La entidad basada en el dinero que conspira para llevar a cabo esto está profundamente entrelazada con las instituciones británicas y, de hecho, globales, en una versión mundial de la fusión Estado-empresa que estaba en el corazón del fascismo histórico y que yo llamo la criminocracia.

La sugerencia de que Blair siempre ha estado trabajando para la agenda de los Rothschild tiene mucho sentido para mí.

En 1997, cuando se convirtió en primer ministro, sus conexiones con el corrupto régimen conservador en el Reino Unido se estaban volviendo demasiado obvias, con las puertas giratorias entre el cuartel general de los Rothschild en el New Court de Londres y los pasillos del poder político atrayendo cada vez más atención, como ha señalado el historiador Niall Ferguson.

Era hora de un “cambio”, pero un cambio que no amenazara la sede subyacente del poder en la Gran Bretaña contemporánea. El diputado Tony Blair puede haber sido un anagrama de “Soy el Plan B de los conservadores”, como se señaló en su momento, pero tal vez podría haber sido mejor descrito como el “Plan B de los Rothschild”.

No creo que sea una coincidencia que Ronald Cohen, conocido como el “banquero” del Nuevo Laborismo de Blair y Brown, haya llegado a fundar el capitalismo de impacto tan favorecido por Rothschild y compañía.

Tampoco es irrelevante que Blair tenga una larga historia de participación en el Foro Económico Mundial, con sede en Suiza

Ya en 2016 utilizó su sitio web como plataforma para pedir “un salto adelante para los países en desarrollo” y, en particular, una “revolución digital” en África.

El neocolonialismo en África es una actividad de los Rothschild a largo plazo, como describí en Enemigos del pueblo, y es interesante que Blair mencione particularmente a Ruanda, que a principios de este año me proporcionó ideas muy útiles sobre la naturaleza y el alcance de la criminocracia global.

Tal es la posición de Blair en los círculos globalistas que incluso se le considera un posible sucesor de Klaus Schwab en Davos.

Es muy revelador que poco después de dimitir de la política británica, en enero de 2008, se uniera a JPMorgan Chase, una empresa asociada a los Rothschild, en calidad de “asesor sénior”.

Se estima que el banco, que dijo que ofrecía una “perspectiva única”, le pagó 2,52 millones de libras esterlinas al año.

El primer ministro saliente también firmó rápidamente un lucrativo acuerdo con Zurich Financial Services para asesorar al director ejecutivo, James Schiro, y proporcionar “orientación general sobre desarrollos y tendencias en el entorno político internacional”.

Schiro (en la foto), quien murió en 2014, también fue director ejecutivo de PriceWaterhouseCoopers y director de varias empresas multinacionales, incluidas PepsiCo, Philips y Goldman Sachs, vinculada a Rothschild.

Formó parte del Consejo Empresarial del Foro Económico Mundial, fue miembro de la junta directiva del Consejo Empresarial Estados Unidos-China y, en 1997, recibió el Premio Nacional de Relaciones Humanas del Comité Judío Americano.

Blair dijo a los medios de comunicación al entrar por varias puertas corporativas giratorias en 2008: “Siempre he estado interesado en el comercio y el impacto de la globalización. Hoy en día, la intersección entre la política y la economía en diferentes partes del mundo, incluidos los mercados emergentes, es muy fuerte”.

¡Y que lo digas!

El más superficial de los “Ideas para transformar el futuro de Gran Bretaña” de 2023 ofrecido por el Instituto para el Cambio Global de Blair confirmará que está vendiendo exactamente el mismo plan que los Rothschild y el WEF.

Quiere un nuevo “Estado estratégico” del siglo XXI que aproveche la inteligencia artificial y la identidad digital para “dar y recibir información en tiempo real”.

Al igual que Klaus Schwab (¡qué gracioso!), Blair elige la palabra “ágil” para describir este nuevo tipo de gobierno.

Quiere ver “una inversión estatal mucho más profunda en infraestructura tecnológica y de la era de la IA, utilizando la nube y el software moderno”.

Y “un nuevo tratamiento de los datos como un activo competitivo, que puede, por ejemplo, estimular la innovación en salud”.

Por cierto, se trata de la inversión de impacto.

También, como era de esperar, pide “una mayor alineación entre el gobierno y el sector privado para movilizarse eficazmente detrás de propósitos claros, como en torno al clima”.

Blair ve la necesidad de “un mayor apetito por el riesgo y la innovación, con una mayor experiencia del exterior que informe la dirección”.

¿Quizás Rothschild & Co tiene algunas sugerencias con respecto a la posible fuente de tal “experiencia”?

Blair continúa: “El Reino Unido ha estado a la vanguardia de muchos de estos avances y fue el hogar de uno de los grandes saltos de la humanidad: la Revolución Industrial.

“Ahora se está produciendo otra revolución con los desarrollos en IA, una tecnología con un nivel de impacto similar al motor de combustión interna, la electricidad e Internet, por lo que el incrementalismo no será suficiente”.

Gran Salto Adelante, Gran Reinicio, Impacto, Cuarta Revolución Industrial: nos hacemos una idea.

“Crecimiento y prosperidad” ha sido durante mucho tiempo un eslogan de gente como el Banco Mundial y la visión de Blair está, una vez más, muy en línea, con su discurso de una “nueva era de crecimiento y prosperidad”.

Para lograr esto, la oposición democrática a la aceleración industrial tiene que ser aplastada por el nuevo estado “ágil” fascista de Blair.

Quiere “una reforma para construir más infraestructura crítica más rápido”, incluida una expansión del significado de ese término.

Blair se queja: “La planificación se ha convertido en el epítome del problema de eficacia de la democracia, con un pequeño número de voces organizadas que detienen el progreso, ralentizan la construcción y aumentan los costes.

“Si se hace bien, un nuevo modelo de planificación de la infraestructura nacional reduciría en un 80 por ciento el tiempo que se tarda en obtener el consentimiento”.

Blair también quiere ver la “modernización” de los servicios públicos en el Reino Unido, incluyendo, por supuesto, el Servicio Nacional de Salud.

Esto facilitaría la agenda de impacto mediante la imposición de cuentas de salud digitales, con datos almacenados de forma centralizada en una “nueva infraestructura en la nube del NHS” y “utilizados como un activo nacional colectivo para ayudar a nuestro sector de las ciencias de la vida a ser líder mundial”.

Donde dice “sector de las ciencias de la vida” debe decir los imperios altamente rentables de la biotecnología y las grandes farmacéuticas con los que los Rothschild han estado estrechamente vinculados durante mucho tiempo, como he expuesto anteriormente.

Solo para asegurarnos de que entendemos el punto, el informe de Blair prevé “convertir el Servicio de Medicina Genómica en una parte completa del sistema de salud, proporcionando la secuenciación del genoma completo a todos los pacientes”.

La privatización está muy presente en la agenda de Blair. Quiere dar a su propuesta de Sistemas Integrados de Atención “presupuestos plurianuales para que puedan redistribuir los ahorros de eficiencia, utilizar libremente a los proveedores privados y permitir la elección del paciente en las consultas de los médicos de cabecera y los hospitales de su región”.

Los escolares también están en el radar de Blair. Sus propuestas para “reformar” la educación incluyen:

“1. Establecer una identificación digital del alumno que contenga toda la información educativa
, permitiendo una educación personalizada para cada niño.

“2. Aumentar las opciones de los padres y el acceso a una educación de calidad dando
a las escuelas la libertad de impartir clases híbridas y el derecho a solicitar clases en línea impartidas por otras escuelas, incentivando a las escuelas a
mejorar el
rendimiento.

“3. Revisar la Ofsted para que la rendición de cuentas se base en información
en tiempo real y se oriente hacia la mejora continua de los estándares”.

La información en tiempo real significa una vigilancia digital permanente para que los “resultados” educativos puedan ser evaluados y comercializados por los parásitos financieros de la industria del impacto.

Mientras tanto, su solución a la necesidad de “comunidades más seguras” es “una expansión de la tecnología de reconocimiento facial” y su idea de cuidar el medio ambiente es pedir “una década de electrificación”.

Aunque Blair ha aceptado públicamente la decisión del Brexit, le gustaría ver “una mejor relación con la UE”, lo que implicaría “profundizar la asociación de seguridad existente” y establecer un nuevo “pilar estratégico” en política exterior, defensa y seguridad dentro del Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la UE y el Reino Unido.

Por último, he descrito en otro lugar cómo la entidad Edmond de Rothschild, con sede en Suiza, al exponer su apoyo a toda la agenda totalitaria del Gran Reinicio, utilizó el lema: “Somos audaces constructores del futuro”.

Zurich Financial Services, la empresa con sede en Suiza que empleó a Blair en 2008, declara su deseo de “crear juntos un futuro mejor”.

¡Qué peculiar que la propaganda de Blair se las arreglara para combinar perfectamente las dos frases, con su lema: “Gran Bretaña merece una agenda audaz para un futuro mejor”!

En verdad, por supuesto, el futuro que está tratando de imponernos es cualquier cosa menos brillante.

Es difícil no estar de acuerdo con la advertencia del investigador Rubin de que “Tony Blair se está coordinando con la familia Rothschild para remodelar fundamentalmente la sociedad británica e implementar un estado global de esclavitud digital”.

ISRAEL OTORGÓ LICENCIAS DE EXPLORACIÓN DEL GAS DE GAZA A UNA EMPRESA DEL ENTORNO DEL PRIMER MINISTRO BRITÁNICO

El 29 de octubre, en medio de la guerra de limpieza étnica contra pueblo palestino, Israel otorgó licencias de exploración de gas a British Petroleum, reportó The Times of Israel. Cinco meses antes, el gigante energético cerró un acuerdo de 1.500 millones de dólares con el proveedor de servicios de tecnología de la información, Infosys, para desarrollar servicios de aplicaciones de extremo a extremo, incluidos desarrollo, modernización, gestión y mantenimiento.

Infosys es una empresa fundada por el suegro del primer ministro británico, Rishi Sunak. La esposa de Sunak, Akshata Murty, tiene una participación del 0,93% en Infosys y cobra 11,5 millones de libras (más de 14 millones de dólares) en dividendos anuales de la empresa.

Infosys también está vinculada al ejército israelí.

El Reino Unido ha vendido armas a Israel a pesar de su ocupación ilegal de Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este desde 1967. En los últimos ocho años gobierno británico autorizó la exportación de armas a Israel por valor de 472 millones de libras esterlinas, incluido el apoyo a sus aviones de combate que ahora atacan Gaza en medio de una crisis humanitaria.

El premier británico Rishi Sunak ha apoyado el bombardeo masivo de Gaza por parte de Israel:

“Ayer en el Parlamento, Rishi Sunak volvió a defender el ataque de Israel contra Gaza. Después de 10.000 muertos palestinos, sigue enmarcando el bombardeo masivo de zonas civiles por parte de Israel como su ‘derecho a defenderse’. Y dice que tranquilizó a Netanyahu al respecto”, informó Declassified UK el 8 de noviembre.

El gas como arma estratégica

En noviembre de 1999, el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, firmó un contrato de 25 años para la exploración de gas con el British Gas Group (BG), ahora Shell, que ese mismo año descubrió un yacimiento de gas al que llamó Gaza Marine en aguas palestinas. Las reservas estimadas de 3,5 billones de pies cúbicos (tcf) no eran grandes según los estándares internacionales, pero eran absolutamente vitales para una Autoridad Palestina financieramente presionada. El contrato vence en 2024.

En junio de 2019, el Gobierno israelí emitió una aprobación preliminar para el desarrollo del proyecto Gaza Marine a 30 kilómetros de la costa de la Franja de Gaza en el Mar Mediterráneo oriental. El campo está ubicado frente a la costa de Gaza, un enclave palestino controlado por Hamás, según informó Xinhua.

En octubre de 2022, una fuente palestina negó los informes sobre un acuerdo con Egipto e Israel para extraer gas de la Franja de Gaza, según la Agencia Anadolu.

El 8 de noviembre, a poco más de un mes de iniciada la masacre contra el pueblo palestino en Gaza, la Casa Blanca informó que el Estado sionista de Israel ha acordado realizar “pausas humanitarias” diarias de cuatro horas en el norte de Gaza para “permitir que los civiles huyan”.

Al respecto, la periodista palestina galardonada, Mnar Muhawesh Adley, dijo en su cuenta de X, antes Twitter:

“Nunca se trató de Hamás … Siempre se ha tratado de limpiar étnicamente a los palestinos en el desierto del Sinaí para que Israel pueda tomar nuestra tierra, gas y puertos”.

Mentealternativa

La planificación a largo plazo de la ONU, la OMS y el Foro de Davos

Josep Cónsola

En junio de 2019 se celebró un “matrimonio” global entre el Secretario general de la ONU Antonio Guterres y el presidente del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab. Dichos elementos actuaron uno en representación de una pequeña parte de los países miembros de la ONU, y el otro como portavoz de las grandes corporaciones internacionales.

La ocasión fue la firma de un memorándum de entendimiento (MOU) entre el Foro Económico Mundial y las Naciones Unidas. En virtud del acuerdo nupcial, las dos instituciones se comprometen a adoptar unos niveles sin precedente de coordinación en los campos de la educación, la financiación, el cambio climático y la salud (1).

Este acuerdo significó una formalización de sumisión de la ONU a las grandes corporaciones y la apertura de un camino hacia una gobernanza global privatizada. Una perspectiva de gobierno global no electo perfilado ya mediante la denominada Iniciativa de Rediseño Global establecida por el Foro Económico Mundial en el año 2010 y que vamos viendo día a día cómo se va consolidando dicha propuesta cuyos componentes son el acuerdo entre ONU y FEM, pero aparejado a ello el nuevo tratado sobre pandemias y el nuevo Reglamento Sanitario Internacional de la OMS que le otorga poderes supranacionales, siempre a tenor de lo que le ordenen las multinacionales que la subvencionan.

El Foro Económico Mundial en su Iniciativa de Rediseño Global (GRI) de 2010 argumentó que el primer paso hacia su visión de gobernanza global es “redefinir el sistema internacional como un sistema más amplio y multifacético de cooperación global en el que los marcos jurídicos y las instituciones intergubernamentales están integrados como un componente central, pero no único y a veces no el más crucial”. El objetivo era debilitar el papel de los Estados en la toma de decisiones a nivel mundial y elevar el papel de un nuevo conjunto de “partes interesadas” en el cual las empresas son parte de los mecanismos de gobierno.

¿Qué proponía el FEM en su Iniciativa de Rediseño Global (Global Redesign Initiative)?

Para ello debemos atendernos a las palabras escritas por su presidente Klaus Schwab en la presentación del citado documento: “Nuestro objetivo ha sido estimular un proceso de pensamiento estratégico entre todas las partes interesadas sobre las formas en que las políticas internacionales, las instituciones y los acuerdos deben adaptarse a los desafíos contemporáneos… Muchas de las ideas y propuestas presentadas en este informe son de gran alcance y requieren un fuerte consenso global y cooperación. Sería presuntuoso suponer que todas estas ideas se integrarán inmediatamente en el sistema global proceso de toma de decisiones. Por lo tanto, la Iniciativa de Rediseño Global no debe verse como un fin en sí misma sino como el comienzo de un proceso sostenido para adaptar y preparar mejor el sistema global para los desafíos del siglo XXI. Puedo hacerles a todos aquellos que trabajaron tan duro para hacer realidad esta iniciativa la promesa de que el Foro seguirá siendo una fuerza contundente para repensar nuestros valores, rediseñar nuestros sistemas y reconstruir nuestras instituciones” (2).

Documento que en su resumen ejecutivo señala que “las ideas y propuestas que han surgido del proceso de Rediseño Global sugieren que se pueden lograr mediante la redefinición del sistema internacional como un sistema más amplio y multifacético de cooperación en la que se integran marcos jurídicos e instituciones intergubernamentales como componente central, pero no el único y a veces no el más crucial… Ha llegado el momento de un nuevo paradigma de gobernanza internacional de partes interesadas análogo al plasmado en la teoría de las partes interesadas sobre el gobierno corporativo sobre la cual se fundó el propio Foro Económico Mundial… Pero lo que también se requiere es un sentido propio de la salud en el sistema internacional… Quienes educan y seleccionan líderes políticos, empresariales, académicos, religiosos, medios de comunicación y otras instituciones sociales, en particular programas de educación, tienen la mayor responsabilidad a este respecto… Existe una nueva oportunidad de lograr un cambio radical en gobernanza ambiental global al no centrarse en la agenda tradicional (estructura de la ONU) sino en una nueva agenda para construir el tipo de mecanismos prácticos, a menudo público-privados”.

Y en sus conclusiones afirma: la arquitectura actual no es totalmente adecuada para abordar los riesgos que se están acumulando en muchos ámbitos. Es más probable que lo logren si adoptan un enfoque práctico y multidimensional, centrándose en el “cómo” en lugar de simplemente el “qué”.

Así, la ONU a las órdenes del FEM afirma que Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) solo se pueden conseguir con asociaciones mundiales sólidas y cooperación (privada se entiende) (3).

El Transnational Institute publicó el 25 de septiembre de 2019 una carta abierta al secretario general de la ONU de cuyo texto extraemos algunas consideraciones. “Las disposiciones de la asociación estratégica establecen efectivamente que los líderes corporativos se convertirán en asesores de los jefes de los departamentos del sistema de las Naciones Unidas, utilizando su acceso privado para abogar por “soluciones” con fines de lucro basadas en el mercado para los problemas mundiales, a la vez que socavan las soluciones reales arraigadas en el interés público y los procedimientos democráticos transparentes… La elección de construir una alianza entre la Secretaría y las empresas transnacionales para salvar al sistema de las Naciones Unidas lo destruirá, no lo salvará” (4).

Desde el año 2009 el capital mundial ha ido concretando paso a paso, sin grandes elementos propagandísticos de carácter público, la conversión de la ONU en un mercado de intereses corporativos, la OMS en una sucursal de la mafia químico farmacéutica, la UNESCO en la cobertura cultural del nuevo imperialismo, la UNICEF colaborando en la reducción de la población en la periferia del sistema, la ACNUR propiciando los masivos desplazamientos migratorios… Así podemos seguir con el resto de instituciones de las Naciones Unidas.

Una advertencia clara: mientras el capital planifica a largo plazo, el proletariado organizado responde a corto plazo (cuando responde) mediante diversos happenings a las cuestiones cotidianas, que si una guerra por aquí, que si una guerra por allá, que si un huracán, que si un terremoto, que si tantos muertos, que si cambia el clima, que si el dióxido de carbono, que si… Entretanto se oscurecen las muertes ocasionadas por los efectos secundarios de las inyecciones de ciertas pócimas a las que han dado el nombre de vacunas.

“Más de 5.550 millones de personas en todo el mundo han recibido una dosis de la vacuna contra la covid-19, lo que equivale aproximadamente al 72,3 por ciento de la población mundial”, publicó el New York Times el 13 de marzo de este año 2023 un exhaustivo informe con una serie de mapas interactivos por países y continentes (5).

En total se administraron más de 13.500 millones de inyecciones en todo el planeta.

Ya a principios de 2022 se publicaron más de mil artículos y estudios (1.011) en revistas científicas sobre los efectos adversos de las vacunas covid (6).

Según el investigador Steve Kirsch, la tasa de mortalidad de las vacunas contra el covid es aproximadamente de 1 entre 1.000 dosis. Esto se traduce en 676.000 estadounidenses muertos. Sin embargo, resulta que el análisis de Kirsch, que se basa en un desglose de las cifras del Vaers (Vaccine Adverse Event Reporting System), puede ser demasiado conservador (7).

Trabajando con datos de 17 países sobre mortalidad por todas las causas, investigadores de Correlation Research in the Public Interest, con sede en Canadá, han llegado a la conclusión de que la tasa de mortalidad de las inyecciones de covid-19 se sitúa en la región de 1 en 800 dosis. Calculan que las vacunas han matado a unos 17 millones de personas en todo el mundo (8).

Todo un panorama eugenésico que no está alejado de lo expuesto al inicio de este escrito. Pero con una salvedad: la mayoría de muertos desde finales del año 2020 no han sido a causa de las guerras o terremotos, sino bien planificados por el matrimonio público-privado ONU-FEM-OMS.

Notas

(1) https://weforum.ent.box.com/s/dj7x7z2fjxrox49farw5dfxfa1hfqw3h
(2) https://es.weforum.org/publications/everybodys-business-strengthening-international-cooperation-more-interdependent-world
(3) https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/globalpartnerships/
(4) https://www.tni.org/es/art%C3%ADculo/pon-fin-al-acuerdo-de-asociacion-estrategica-entre-las-naciones-unidas-onu-y-el-foro
(5) https://www.nytimes.com/interactive/2021/world/covid-vaccinations-tracker.html
(6) https://www.saveusnow.org.uk/covid-vaccine-scientific-proof-lethal/
(7) https://www.cdc.gov/vaccinesafety/ensuringsafety/monitoring/vaers/index.html
(8) https://www.globalresearch.ca/covid-vaccines-great-travesty-against-mankind/5837662

ADN: La identificación global definitiva

Las soluciones de identificación biométrica se han consolidado firmemente en la vida cotidiana, como parte de la sociedad de control y represión, ya sea en los controles de seguridad de los aeropuertos o mediante el reconocimiento facial en los teléfonos inteligentes. La próxima generación ya está esperando. Los procesos basados ​​en el ADN garantizan al sistema una identificación, en principio, precisa de las personas, y elevan la protección de datos recabados (para el recabador, no para el recabado, claro está) a un nivel completamente nuevo.

Durante mucho tiempo, los métodos basados ​​en el ADN estuvieron reservados para trabajos forenses, como la investigación policíal o la determinación de grados de parentesco. Sin embargo, a medida que avanza la tecnología, la última generación de soluciones para establecer la identidad también se vuelve cada vez más aplicable para su uso en el servicio público.

Se trata de un avance enorme para la Tecnocracia, porque, por ejemplo, para los ciudadanos la prueba de su propia identidad es la clave para obtener beneficios estatales, servicios, movilidad, etc, y por lo tanto implica el hecho de estar totalmente registrados y monitorizados, al menos en teoría. En la práctica, muchas personas en todo el mundo todavía no tienen una identidad legal que pueda verificarse mediante un certificado de nacimiento o un pasaporte. Aquí es donde entra en juego todo el potencial del ADN único y, según nos venden, inalterable (aunque la epigenética no dice lo mismo y la tecnología ARNm tampoco), que puede identificar supuestamente de manera inequívoca a las personas. La nueva generación de métodos basados ​​en el ADN ofrece novedades de gran alcance en este ámbito, sobre todo para los diseñadores de la ID2020 (Bill Gates, la ONU y compañía) y de la Agenda 2030: ¿cómo acabar con la pobreza sin saber cuántos pobres hay en el mundo? Y para eso hay que contarlos, luego habrá que identificarlos; luego ya se puede acabar con ellos.

La velocidad se une a la tecnología del ADN

La identificación personal basada en el ADN no es una invención nueva (la ciencia forense ha estado utilizando este método desde la década de 1980), pero los procesos altamente automatizados sólo han estado disponibles desde hace unos pocos años. Con la última tecnología, denominada “Rapid DNA Technology”, se pueden generar perfiles de ADN (DNA ID) en cualquier lugar y en muy poco tiempo utilizando dispositivos móviles y procesos totalmente automatizados. Estos procesos no requieren ningún conocimiento técnico o científico especial y garantizan una generación de datos sin pérdidas. Es decir, que hasta el policía, médico o vigilante de seguridad más tonto nos podrá identificar en cualquier lugar con un teléfono móvil aunque no llevemos documentación.

Una tarjeta de identificación por ADN creada de esta manera ofrece numerosas ventajas de control sobre los métodos de identificación biométrica convencionales, como las huellas dactilares o el reconocimiento del iris. Dado que la información almacenada está encerrada y protegida directamente en el núcleo de la célula humana, la solución basada en ADN se jacta de garantizar la inmutabilidad de por vida y descarta la manipulación por quien no esté autorizado para ello.

La información es única y supuestamente inmutable, a diferencia de las huellas dactilares, los escaneos del iris o las formas faciales, que pueden cambiar a lo largo de la vida de una persona o pueden manipularse mediante cirugía. Por estas razones, la identificación por ADN se considera ahora el método más seguro y fiable de identificación biométrica.

Sencillo, rápido, seguro… pero para quién

Con los nuevos procesos tecnológicos automatizados, la identificación rápida del ADN es más fácil que nunca. Se puede aplicar de forma móvil in situ, directamente en las ubicaciones de las autoridades o incluso en regiones remotas, sin necesidad de un laboratorio. Los únicos requisitos para la identificación basada en ADN son las muestras adecuadas y el dispositivo móvil. Con un tiempo de procesamiento actual de menos de dos horas, los nuevos métodos funcionan más rápido que nunca. Una vez creadas, las identificaciones de ADN se pueden registrar y almacenar de forma segura en bases de datos controladas por el gobierno.

El pequeño tamaño de los datos de una identificación de ADN, sólo 200 bits, garantiza un fácil almacenamiento en chips convencionales para documentos de identificación biométrica inteligente, como los pasaportes. El ámbito de aplicación de las nuevas y rápidas muestras de ADN incluye una amplia gama de usos: controles fronterizos, monitorización en las elecciones, relaciones entre las personas, registrar a los recién nacidos… Sin embargo, este paraíso neofascista del control no es una solución “independiente”. Más bien, la identificación por ADN es otra herramienta que se puede utilizar junto con otros métodos biométricos y puede ofrecer resultados extremadamente fiables según las necesidades. Vamos, la que nos va a caer.

Fuente

technocracynews

¿QUÉ SIGNIFICA EL “DESARROLLO SOSTENIBLE” DE LA ONU?

Pepe Luengo

El trabajo de décadas de la élite para acometer lo que ellos llaman “desarrollo sostenible” se está llevando a cabo mediante la siguiente hoja de ruta:

1.  La aceptación por parte de los Estados miembros de la ONU de la Agenda 2030 en la Cumbre de la ONU, celebrada en septiembre de 2015.

2.  La firma del Acuerdo sobre el Clima en la Cumbre de París, en diciembre de 2015.

3.  La nueva Ley de Pandemias de la OMS, que se ratificará en mayo de 2024.

4.  La Cumbre del Futuro de la ONU, a celebrar en septiembre de 2024.

Los puntos 1 y 2 de esta agenda ya están operativos. A la nueva Ley de Pandemias de la OMS sólo le queda ser ratificada por los 193 Estados miembros de la OMS (esto prácticamente se da por hecho) Ya sólo queda que todos los líderes mundiales firmen en la Cumbre del Futuro de la ONU, a celebrar en septiembre de 2024, un nuevo pacto llamado “Pacto para el Futuro”, que si sale adelante se implementará a partir de 2025 y que, según ellos, creará “el futuro que queremos”.

Este “Pacto para el Futuro” no es más que la implantación de un sistema de control global propuesto por la ONU.

Propuesta de la ONU: “Nuestra agenda común incluye 12 compromisos para lograr un Nuevo Orden Mundial multilateral fuerte. Se trata de no dejar atrás a ningún ciudadano del planeta y firmar un nuevo contrato social que defina nuestras obligaciones para proteger el planeta de acciones humanas dañinas”.

Evidentemente, dentro de esas supuestas acciones humanas dañinas está el cambio climático antropogénico. De ahí que la ONU haya lanzado el siguiente mensaje: “Nos comprometemos a reducir las emisiones de dióxido de carbono a cero para 2050 o antes. Esto implica una reestructuración total de los sistemas energético y alimentario” Te suena, ¿verdad?

Para justificar su patético plan, se han basado en una intrépida teoría que establece nueve límites planetarios para llegar a la destrucción de la vida en la Tierra. Estos límites son: cambio climático, integridad de la biosfera, cambio en el uso del suelo, uso del agua dulce, flujo biogeoquímico, acidificación de los océanos, carga de aerosoles en la atmósfera, agotamiento del ozono estratosférico y contaminación química.  Por lo visto, ya hemos sobrepasado cinco límites, lo que ha hecho saltar todas las alarmas.

Está teoría cuenta con el apoyo del Instituto Potsdam, el Club de Roma y el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados que se han autoerigido en la nueva “estirpe salvadora” que definirá los límites de nuestras acciones.

Como no podía ser de otra manera, los partidarios y promotores de esta “nueva religión” son las personas más ricas, poderosas e influyentes del mundo que poseen y controlan la economía global.

Dirigiendo las operaciones se encuentra el Consejo de Relaciones Exteriores, la Trilateral y el Instituto Real de Asuntos Internacionales Británico. Así que, sin consultar con nadie, estas tres organizaciones, no gubernamentales, se han autoerigido en las encargadas de “custodiar el planeta” para que las futuras “generaciones de estúpidos” no lo destruyan.

La élite globalista trata de imponer su Nuevo Orden Mundial basándose en la teoría de que el CO2producido por el hombre es el causante del calentamiento global. Fue el físico y eugenista sueco, Svante Arrhenius, quien en 1896 desarrolló la teoría del dióxido de carbono. Enseguida surgieron oportunistas -como los Rockefeller- que empezaron a interesarse por la cuestión y a financiar a “eminentes climatólogos” encargándoles numerosos estudios. Obviamente, conociendo la trayectoria de los Rockefeller cualquier estudio financiado por ellos no ofrece ninguna garantía de imparcialidad.

Por otra parte, la teoría de Arrhenius está estrechamente relacionada con las advertencias de que el crecimiento de la población conducirá a una “catástrofe malthusiana” de hambruna y escasez de recursos si no se frena radicalmente el crecimiento demográfico.

¿Y cómo frenar rápidamente el crecimiento demográfico? Ciertamente existen innumerables formas de hacerlo, aunque las más usuales y rápidas son mediante guerras, hambrunas y enfermedades, que, por si aún no te has percatado, es precisamente lo que estamos viviendo últimamente.

La falsa pandemia fue la excusa más rastrera para inocular “vacunas” que están causando estragos en la población, la guerra de Ucrania la coartada perfecta para crear la crisis energética ahora amplificada con el conflicto de Gaza y la crisis energética la principal justificación para promover hambrunas y miseria.

Pero esto no termina aquí. Ahora en Europa se ha abierto un nuevo frente: la incesante inmigración ilegal descontrolada.

En lo que va de año, cerca de 30 mil inmigrantes africanos han llegado en cayuco a las Islas Canarias, duplicando la cifra del año anterior. Curiosamente, eligen la isla más pequeña para desembarcar, con el objetivo de colapsarla y así obligar a las autoridades a trasladarlos al continente. Esto mismo ocurre en Italia en la isla de Lampedusa.

Cuando la gente emigra -bien sea por razones políticas o económicas- lo hace en igual proporción de hombres mujeres y niños todas las edades. Sin embargo, los inmigrantes que está recibiendo Europa son sólo varones muy jóvenes. Más que una inmigración parece una invasión. Vamos, podríamos decir que es el Plan Kalergi hecho realidad: un supuesto complot internacional, orquestado por las élites políticas y económicas, para importar millones de trabajadores de África, mezclarlos con los europeos y crear así un híbrido débil y fácil de manipular. Hemos de reconocer que si esto no es el Plan Kalergi se le parece mucho, ¿no crees?

Desde el año 2020 la humanidad ha sido amedrentada, domesticada e idiotizada como nunca antes lo estuvo. Pues de esto va el “desarrollo sostenible” de la ONU: de control y despoblación. A esto le llaman ellos “el futuro que queremos”. Evidentemente, será el futuro que quieren ellos, no el que queremos nosotros. 

Conquistando la Tierra: armas silenciosas para guerras silenciosas

Jacob Nordangård

En 1938, la revista El tecnócrata definió la Tecnocracia como “la ciencia de la ingeniería social” que permitiría su nuevo y loco sistema económico. Con el tiempo, quedó claro que el sistema económico era la herramienta para abrir caminos hacia la psique humana. En otras palabras, se trataba de “Armas silenciosas para guerras silenciosas”. Hoy vemos los efectos de esto en todo momento. La tecnocracia ha logrado empujar al mundo a un simulacro.

En 1986, un empleado de Boeing Aircraft Company descubrió un documento extraño y espantoso en una fotocopiadora IBM sobrante recientemente adquirida. El nombre en el informe era Armas silenciosas para guerras tranquilasy contenía un manual técnico sobre cómo manipular a las masas y crear un sistema de control total con los más aptos como gobernantes y las clases bajas como esclavos. Se publicó inicialmente en 1979 para celebrar el 25º aniversario de la “Guerra Tranquila” y fue escrito para las personas invitadas al proyecto debido a su “capacidad de mirar la sociedad humana con fría objetividad”.1

Leí este documento por primera vez a mediados de la década de 00 y me sorprendió el lenguaje frío, parecido a una máquina, y las opiniones sociópatas sobre la humanidad. ¿Podría ser este un documento auténtico?

The Pharos Chronicles – Jacob Nordangård, PhD es una publicación respaldada por lectores. Para recibir nuevas publicaciones y apoyar mi trabajo, considere suscribirse gratuitamente o de pago.

Desde entonces he estudiado a fondo los métodos de los tomadores de decisiones globales en mi tesis doctoral. Orden Ab Chao (2012), y mis tres últimos libros , El golpe de Estado mundial (2020) y del El cerebro del mundo digital (2022).

Al leer Armas silenciosas para guerras tranquilas Una vez más, ahora es obvio qué tan bien se corresponde con los esfuerzos en curso para reformar el sistema de gobernanza global y construir efectivamente un cerebro mundial digital.

HG pozos (1866-1946)

Las ideas se remontan al escritor de ciencia ficción y miembro de la Sociedad Fabiana. HG Wells visión de un Cerebro Mundial, así como el sistema tecnocrático de gestión económica que fue desarrollado por M. Rey Hubbert y del Howard Scott en la Universidad de Colombia a principios de los años 1930 (Curso de Estudio de Tecnocracia). Sin embargo, la tecnología disponible en aquel momento era insuficiente para el funcionamiento eficaz de un sistema de estas características.

Pero la investigación militar durante la Segunda Guerra Mundial lo cambiaría todo. En poco tiempo se desarrollaron la computadora electrónica, la programación lineal y el transistor.

A finales de la década de 1940, quienes ocupaban posiciones de poder “sospechaban” que los avances futuros en la tecnología informática harían posible automatizar la sociedad y controlar el mundo con solo presionar un botón.2 Esto se convirtió en una prioridad para las grandes organizaciones filantrópicas como la Fundación Rockefeller y la Fundación Ford.

Príncipe Bernardo (1911-2004)

Estrechamente relacionada con este desarrollo tecnológico estuvo la nueva ciencia de la cibernética, que fue posible gracias a subvenciones de La Fundación Rockefeller. En 1948, matemático del MIT. Norbert Wiener publicó su innovador libro Cibernética: o control y comunicación en el animal y la máquina. Esta sería una guía para futuros desarrollos.

Otro componente de estos esfuerzos fue, según Armas silenciosas para guerras silenciosas,   Proyecto de investigación económica de Harvard que se desarrolló entre 1948 y 1952, con financiación de la Fundación Rockefeller.3 El proyecto sentó las bases para la disciplina de Ingeniería Económica (Social) y se basó en los principios soviético-estadounidenses. Wassily Leontief análisis entrada-salida. Técnica utilizada en economía para rastrear recursos y productos dentro de una economía.4

Se trataba de controlar los recursos del mundo.

Toda ciencia es simplemente un medio para un fin. El medio es el conocimiento. El fin es el control. Más allá de esto, queda una cuestión: ¿quién será el beneficiario? (Armas silenciosas para guerras tranquilas, pag. 7)

David Rockefeller (1915-2017)

Según  Armas silenciosas para guerras tranquilas, la élite internacional decidió utilizar la ingeniería económica como arma silenciosa contra las masas en una reunión en 1954.

Esta cumbre ha sido atribuida por otros autores a la primera Reunión Bilderberg con asistentes como el presidente de Bilderberg. Príncipe Bernardo, Secretario General Józef Retinger, Y con David Rockefeller como relator sobre “problemas económicos”. En esta reunión también se discutió la necesidad de crear una Unión Europea. Sin embargo, el informe de la conferencia no menciona el uso de un arma silenciosa para controlar a las masas.5

Su visión del hombre común se basaba en una dura mentalidad elitista.

…en vista de la ley de selección natural, se acordó que una nación o un mundo de personas que no usan su inteligencia no son mejores que los animales que no tienen inteligencia. Estas personas son bestias de carga y filetes en la mesa por elección y consentimiento. (Armas silenciosas para guerras tranquilas, pag. 7)

El objetivo era trasladar la riqueza de los muchos “indisciplinados e irresponsables” a los pocos “autodisciplinados, responsables y dignos”, y crear una economía totalmente predecible y manipulable.

Esta forma de esclavitud es esencial para mantener cierto grado de orden social, paz y tranquilidad para la clase alta gobernante. (Armas silenciosas para guerras tranquilas, pag. 8)

Para lograr un monopolio mundial de la energía, las materias primas, los bienes y los servicios, era fundamental tener un conocimiento previo de todos los factores que influyen en la economía. Esto daría capacidades de primer golpe y la capacidad de dirigir la economía global en la dirección deseada.

Una vez que se acordó la agenda, los aspirantes a controladores mundiales la convirtieron en una prioridad y se asignaron recursos para sentar las bases del futuro cerebro mundial digital.

En 1956, durante la Conferencia de Dartmouth, se estableció la nueva disciplina de la Inteligencia Artificial, nuevamente con financiación de Fundación Rockefeller.6 También fue el año en que el Laboratorio de semiconductores de Shockley abrió sus operaciones en lo que se convertiría en Silicon Valley. A esto le siguió la revolución informática durante los años 1970 y 80. Empresas como Intel y del Manzana obtuvo el apoyo inicial de la firma de capital riesgo de los hermanos Rockefeller Venrock.7

La gente sería atraída al nuevo sistema mediante la aplicación de un conjunto de técnicas de manipulación. Para hacer que la población fuera más propensa a los cambios y renunciara a su soberanía, había que desmoralizarla mediante la desviación.8 Esto se lograría mediante:

  • desconectar sus mentes; sabotear sus actividades mentales; Proporcionar un programa de educación pública de baja calidad.
  • involucrar sus emociones, aumentar su autocomplacencia y su indulgencia en actividades emocionales y físicas.
  • reescribir la historia y el derecho y someter al público a la creación desviada, pudiendo así cambiar su pensamiento de las necesidades personales a prioridades externas altamente fabricadas.

Captura de pantalla de Silent Weapons for Quiet Wars, p. 48

Para tener éxito, la unidad familiar tuvo que ser “cuidadosamente desintegrada”:

… la unidad familiar debe desintegrarse cuidadosamente, y la educación pública controlada por el estado y los centros de cuidado infantil operados por el estado deben hacerse más comunes y hacerse cumplir legalmente para comenzar a separar al niño de la madre y el padre a una edad más temprana. (Armas silenciosas para guerras tranquilas, pag. 56)

Esto ha tenido especial éxito aquí en mi patria “progresista”, Suecia, donde una reforma fiscal de 1971 hizo necesario que ambos padres trabajaran (y dejaran a sus hijos en el jardín de infancia). Hoy en día, se anima a los padres a dejar a sus hijos en la guardería desde el año de edad, e incluso se ha sugerido que esto sea obligatorio.

Las armas silenciosas se aplicarían gradualmente, lo que daría como resultado la adaptación y la tolerancia de las nuevas condiciones, antes de que la presión psicológica y económica al final fuera demasiado grande para soportarla. El hombre corriente se rendiría entonces y daría su consentimiento para la toma total del poder por parte de las élites.

Se utilizarían tratamientos de choque escalonado para obligar a la humanidad a entrar en la jaula.

Entonces la respuesta del hogar a crisis futuras puede predecirse y manipularse, y la sociedad se convierte en un animal bien regulado con sus riendas bajo el control de un sofisticado sistema de contabilidad de energía social regulado por computadora. (Armas silenciosas para guerras tranquilas, pag. 14)

El futuro sistema se basaría en créditos sociales, con el objetivo de eliminar a los no aptos del cuerpo social.

Esto significaba que cada “elemento individual de la estructura” quedaría bajo control informático mediante el conocimiento de las preferencias personales. El individuo sería identificado con el “uso de una tarjeta de crédito” y posteriormente con un número corporal “tatuado” permanente.9

Este es el trasfondo de la introducción del actual sistema de identidad digital (“una identidad legal para todos”) y de la iniciativa financiada por Rockefeller y Microsoft. Alianza ID2020. Esto es también lo que el productor de cine Aaron Russo advirtió en 2007, basándose en información privilegiada de su entonces amigo Nick Rockefeller:

Lo que se necesitaba eran datos. Como escribió HG Wells en su libro de 1905 Una utopía moderna:

Estas fichas podrían ser transparentes y estar diseñadas para proporcionar una copia fotográfica rápidamente cuando fuera necesario, y podrían tener un archivo adjunto en el que se deslizaría un boleto con el nombre de la localidad en la que se informó por última vez al individuo.

El nuevo sistema de control requería archivos personales con información íntima de cada uno. De esta manera se podrían estudiar hábitos, comportamientos y preferencias para manipular a la sociedad en su conjunto.

Un sistema de armas silencioso opera sobre datos obtenidos de un público dócil mediante fuerza legal (pero no siempre legal). (Armas silenciosas para guerras tranquilas, pag. 48)

Esto se obtendría a través de registros hospitalarios, registros psiquiátricos, registros de pagos y tarjetas de crédito, etc. Desde la revolución de Internet y la creación de Google y Facebook, las posibilidades de recopilación de datos, por supuesto, se han vuelto casi ilimitadas.

Así operan los sociópatas despiadados. Buscan conocimiento sobre las debilidades y fortalezas de sus víctimas para influenciarlas y, en última instancia, controlarlas.

David Rockefeller te hacía sentir importante. Él escucharía tus historias y, lo que es más importante, recordaría tus historias. (John M. Foregash, Universidad de Yale)

Debían analizarse los efectos sobre la población de cada shock global, seguido de la introducción de nuevos elementos básicos del nuevo orden global (con el recién adquirido apoyo del público en general).

Se trata efectivamente de la conocida fórmula “problema-reacción-solución”.

El objetivo era “poner la economía pública en un estado predecible de movimiento o cambio” que “convenciera al público de que ciertas personas ‘expertas’ deberían tomar el control del sistema monetario y restablecer la seguridad para todos”.10

Los ciudadanos, que ya no tendrían el control de sus asuntos financieros, quedarían entonces “totalmente esclavizados”.

Zbigniew Brzezinski (1928-2017)

Como lo describe un experto elitista Zbigniew Brzezinski en 1968:

El poder gravitará hacia aquellos que controlan la información y pueden correlacionarla más rápidamente. Nuestro existente postLas instituciones de gestión de crisis probablemente se complementarán con preinstituciones de gestión de crisis, cuya tarea será identificar de antemano las posibles crisis sociales y desarrollar programas para afrontarlas. Esto podría alentar tendencias durante las próximas décadas hacia una dictadura tecnocrática, dejando cada vez menos espacio para los procedimientos políticos tal como los conocemos ahora.11

Brzezinski cofundó la Comisión Trilateral   David Rockefeller en 1973. TriCom se convertiría en un actor central para lograr este objetivo.

La primera fase comenzó con la introducción de problemas de población basados ​​en el neomalthusianismo en los años 60 con la ayuda de Paul Ehrlich’s La bomba de poblacion y del El Club de Roma Los límites del crecimiento, que conduce a la Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Estocolmo en 1972 y seguido por las crisis del petróleo de 1973 y 1979, con la consiguiente agitación económica.

Uno de los resultados fue el establecimiento del foro político intergubernamental G7 para discutir y gestionar los problemas económicos.

A esto le siguieron las protestas de los movimientos ecologistas contra la energía nuclear y las advertencias de un desastre. La película El síndrome de China sobre tal incidente se estrenó el 16 de marzo de 1979, seguido del accidente nuclear de Three Mile Island doce días después. ¡Tiempo lo es todo!

Los problemas ambientales que se destacaron prepararon el escenario para la Comisión de Brundtland y la doctrina del Desarrollo Sostenible. La gente y el planeta necesitaban la guía de las élites para evitar los problemas que estas mismas élites habían creado. Una metodología verdaderamente psicopática, utilizada a menudo por la mafia.

Su marco para el cambio de políticas, denominado “Ciclo de vida de las políticas” y desarrollado por un profesor holandés pieter winsemius, fue evaluado en el informe de la Comisión Trilateral de 1991 Más allá de la interdependencia: el entrelazamiento de la economía mundial y la ecología mundial.

Este informe, con un prefacio de David Rockefeller, presentó un ambicioso plan de acción para cambiar el sistema global en la dirección preferida. El objetivo era crear un Consejo de la Tierra para gestionar los asuntos globales.

La siguiente etapa se introdujo después de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992 con su adaptación de Agenda 21 (“Agenda para el Siglo XXI”), y la aprobación de la declaración internacionalCarta de la tierra en marzo de 2000. Éstos constituyen el modelo y los mandamientos de la agenda de control demográfico de las élites.

La Comisión de la Carta de la Tierra había sido convocada por la hija del Príncipe Bernhard Reina Beatriz de los Países Bajos, encabezada por miembros del Club de Roma Maurice Strong y del Mikhail Gorbachev, con el sobrino de David steven rockefeller como coordinador.

La estrategia de choque fue elaborada por Rockefeller y financiada por la ONU. Grupo de Escenario Global en la década de 1990, lo que dio lugar al informe de escenario La gran transición: promesas y atractivos de los tiempos venideros (2002). Este informe describió posibles caminos hacia una “utopía sostenible” con una Autoridad Reguladora Mundial y enumeró varias crisis que actúan como agentes transformadores que conducirían a una crisis sistémica general que desencadenaría la “era de reforma global”.12

El escenario estaba preparado para dar un buen comienzo al nuevo siglo. Una crisis tras otra afectaría a la población y crearía oportunidades para las élites.

La regla general es que la confusión produce beneficios; cuanta más confusión, más “beneficio”. Por lo tanto, el mejor enfoque es crear problemas y luego ofrecer soluciones. (Armas silenciosas para guerras tranquilas, pag. 47)

  • Ataques del 2001 de septiembre de 11
  • Atentados en trenes de Madrid de 2004
  • Atentados de Londres de 2005
  • 2005 Huracán Katrina/Inundaciones en Europa
  • Crisis energética de 2008
  • Crisis de precios de los alimentos de 2008
  • Crisis financiera mundial de 2008
  • Pandemia de gripe porcina 2009-10
  • 2015 La crisis de los refugiados
  • 2017 La crisis del plástico oceánico
  • Pandemia de COVID-2020 22-19

La crisis financiera mundial estableció G20 como el principal foro para la cooperación económica y la gestión de crisis con G7 y la recién fundada BRICS como órganos de apoyo.

Foro Económico Mundial (WEF) se convirtió en la organización líder en el establecimiento de agendas para asociaciones público-privadas. Su Jóvenes Líderes Globales “penetró en los gobiernos”.

En 2015 se adaptó la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático, seguido de la declaración del WEF de la Cuarta Revolución Industrial en 2016. Esta última fue un plan tecnocrático y transhumanista para la transformación de sistemas.

En junio de 2019, el Foro Económico Mundial y las Naciones Unidas firmaron una asociación formal para promover la agenda. Esto pasó a formar parte del marco Sociedad 20 del G5.0, que se presentó en la cumbre anual del G20 en julio de 2019.

La pandemia de COVID-19 en marzo de 2020 desencadenó “El Gran Reinicio”, con la misión de “reconstruir mejor” y preparar las instituciones globales para el siglo XXI.

https://youtube.com/watch?v=hRPQqfwwuhU%3Ffeature%3Doembed%26enablejsapi%3D1

Esto significó ampliar el poder de la Organización Mundial de la Salud mediante una revisión del Reglamento Sanitario Internacional (véase este análisis de Meryl Nass), y el sistema de las Naciones Unidas a través de Nuestra agenda común (2021).

Este último incluye:

The Digital World Brain (de mi libro del mismo nombre)

Éste será acordado y firmado en el Cumbre del Futuro En septiembre 2024.

Esto constituye el “marco geopolítico” que está destinado a “absorber los inevitables impactos y tensiones del cambio sociopolítico” con unas Naciones Unidas mejoradas a su mando, que Zbigniew Brzezinski previó en su libro de 1997 El gran tablero de ajedrez.13 Esto constituye el futuro sistema mundial que fue concebido en Armas silenciosas para guerras tranquilas.

El autor de Armas silenciosas Sin embargo, expresó cierta preocupación:

Es sólo cuestión de tiempo antes de que la nueva generación de programadores/economistas privados se dé cuenta de las implicaciones de largo alcance del trabajo iniciado en Harvard en 1948. La velocidad con la que puedan comunicar su advertencia al público dependerá en gran medida de cuán eficaces hemos sido a la hora de controlar los medios de comunicación, subvertir la educación y mantener al público distraído con asuntos sin verdadera importancia. (Armas silenciosas para guerras tranquilas, pag. 15)

Las personas con conocimiento eventualmente se pondrían al día y comprenderían. La agenda también necesitaba el consentimiento del pueblo para ser implementada con éxito.

Aquí es donde nos encontramos en este momento. Hay grietas en su “orden perfecto”. Ahora es crucial que unamos fuerzas y expongamos a estos señores oscuros antes de que la jaula se cierre sobre nosotros para siempre. Es hora de traer la luz y poner fin al gobierno de estos vampiros.

Mientras escribo en mi canción La hidra:

Levantemos el cáliz y pasemos la prueba
La linterna brilla y allana nuestro camino.
Con sueños de risa vendrá un gran giro
Su fortaleza se derrumbará a medida que reunamos nuestras fuerzas.

Aquí viene la Hidra
Enredando la semana
inyectando el veneno
Devorar a su presa

En la hora final encontrará su trágico destino.
Respondiendo con furia: un profundo horror vive en nuestro interior
Tan grande fue su reino – Tan terribles fueron sus hechos
Todo desaparecerá cuando se acerque la mañana.

La pancarta se levanta: conspiramos para encender
Sus cabezas ya no discuten – El hechizo no funciona
La gente ya no escuchará a los lobos.
La Hidra ha perdido – ha sido arrojada al infierno

No alimentes a la hidra
Su reino ya no existe
Serenatas de gloria
Su batalla estaba perdida

Lea más sobre estos planes en Rockefeller – Controlando el juego.

Notas

1Armas silenciosas para guerras silenciosas: manual introductorio a la programación, https://www.pdf-archive.com/2017/07/21/silent/silent.pdf

2Armas silenciosas para guerras tranquilas, P. 7

3 Fundación Rockefeller (1948), Informe anual 1948, https://www.rockefellerfoundation.org/wp-content/uploads/Annual-Report-1948-1.pdf

4 Análisis de insumos y productos. En primer lugar, el análisis de IO supone que cada sector de la economía consume insumos en proporciones fijas (la demanda de insumos intermedios es una función lineal de la producción). De: Enciclopedia de medición social, 2005, www.sciencedirect.com/topics/agricultural-and-biological-sciences/input-output-analysis#:~:text=Input%E2%80%93output%20(IO)%20analysis ,modelos base%20y%20entrada%E2%80%93salida%20.

5 Conferencia Bilderberg del 29 al 31 de mayo de 1954, https://info.publicintelligence.net/bilderberg/BilderbergConferenceReport1954.pdf

6 Barbara Shubinski (2022), A Roomful of Brains”: primeros avances en informática e inteligencia artificial, Rockefeller Archives Center, https://resource.rockarch.org/story/a-roomful-of-brains-early-advances-in -informática-e-inteligencia-artificial/

7 Venrock, https://www.venrock.com/

8Armas silenciosas para guerras tranquilas, P. 47

9 Ibid, p. 14

10 Ibídem. pag. 34

11 Brzezinski, Z. (1968), América en la era tecnetrónica. En: Kateb, G. (rojo.), Utopía: el potencial y las perspectivas de la condición humana, Oxford: Routledge, pág. 137

12 Raskin Paul (2002), Gran transición: la promesa y el atractivo de los tiempos Ahead, Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo, https://www.sei.org/wp-content/uploads/2019/04/great-transition-2002.pdf

13 Brzezinski, Zbigniew (1997), El gran tablero de ajedrez: la primacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos, Nueva York: Basic Books, pág. 215

UNA “VACUNA” PARA ESTERILIZARNOS A TODOS

Medio año atrás, publiqué en este mismo medio un artículo al que titulé “¿Plan de esterilización mundial masivo encubierto tras la inoculación de la presunta vacuna contra la COVID-19?”. En lugar de afirmar preferí formular la pregunta para no pillarme los dedos. Era la primera vez que escribía un artículo para desmontar el fraude de la pandemia del coronavirus sin disponer de la suficiente documentación y/o datos oficiales necesarios como para hablar con rotundidad del tema en cuestión, el cual, en este caso, era la razón por la que los verdaderos gobernantes del mundo se tomaron tantas molestias en montar el gran circo de la plandemia.

Sin embargo a día de hoy, ha llegado a mis manos la documentación que necesitaba para, ahora sí, tratar el tema sin ambages. Me refiero al trabajo titulado “Disminución de la natalidad en Europa”, que fue publicado en Alemania el 25 de agosto del 2022 por el analista de datos Raimund Hageman, quien a su vez recibió el apoyo técnico de Ulf Lorré y del Dr. Hans-Joachim Kremer.

Este trabajo está basado en los datos oficiales de natalidad de 18 países europeos durante los seis primeros meses del año 2022. Es importante tener en cuenta que, si solo se emplearon los datos de 18 países, fue porque los correspondientes a los de los restantes, como por ejemplo fueron los casos de Italia o Reino Unido, no fueron encontrados.

El análisis realizado en este trabajo relaciona las cifras mensuales de nacimientos producidos durante los seis primeros meses del año 2022 –pasado un año dese que se produjo el inicio de la inoculación masiva de la vacuna contra la COVID-19 en la población– con el promedio de los tres años anteriores –2019, 2020 y 2021:

El resultado es demoledor, ya que muestra que todos los países sufrieron una disminución en las tasas de natalidad de entre el -1,3 y el -18,8%, en comparación con las tasas correspondientes al mismo periodo promedio de los tres años anteriores.

Pasado un año desde que un elevado porcentaje de la población fue inoculada contra la COVID-19, y tras comprobar que un 50% de las mujeres inoculadas sufrían alteraciones graves en su ciclo menstrual, las tasa de natalidad en los países europeos que pudieron ser sometidos al estudio descendió una media de un 7%. Veamos aquí las gráficas individuales de algunos países:

Solo en aquellos países donde el confinamiento de la primavera del 2020 fue ejecutado con mayor rigor, como lo fueron España, Portugal, Bélgica o Francia, no puede verse un descenso de la natalidad en los primeros meses del 2022 en comparación con los primeros meses del 2021, ya que en estos países también se produjo un descenso de la natalidad al inicio del año 2021 que fue ocasionado por los estrictos confinamientos que tuvieron lugar nueve meses antes. Lógicamente, si las personas no podían encontrarse, tampoco podía mantener relaciones sexuales. Respecto a los años anteriores –2020, 2019 y 2018–, sí puede apreciarse un claro descenso en el año 2022:

Este estudio va todavía más allá al establecer claras conexiones temporales entre los proceso de vacunación en el grupo de edad de hombres y mujeres de entre 18 y 49 años y las alteraciones en las tasas de natalidad nueve meses –periodo del embarazo– después. Tal y como pude comprobarse en las gráficas que adjunto a continuación, correspondientes a Suiza y Alemania:

El mismo patrón se reproduce en la mayoría de los 18 países sometidos al estudio “Disminución de la natalidad en Europa”. Dejando de esta forma muy poco lugar a la duda de que la causa del descenso de la natalidad sufrida en estos países pudiera ser otra que la de la inoculación de la mal llamada vacuna contra la COVID-19.

Por otra parte, si nos adentramos en el sistema de notificación de eventos adversos de las vacunas (VAERS) de los EE.UU., comprobaremos que en sus más de 30 años de historia, de las 5 mil notificaciones correspondientes a abortos espontáneos, al menos 4 mil de las mismas, esto es, un 80%, se produjeron solo en los tres últimos años, tras la inoculación de la “vacuna” contra la COVID-19 a partir del año 2021.

El propio OpenVAERS reconoce que el número de casos reportados no son ni siquiera el 1% de los reales. Lo que significa que estaríamos hablando de la friolera de 600 mil abortos provocados por la “vacuna” contra COVID-19 en el caso de haber sido notificados el 0,75% de los casos, de 800 mil en el de haber sido notificados el 0,50%, de 4 millones en el de haber sido notificados el 0,10%, o de 40 millones en el de haber sido notificados el 0,01%.

Basta con la recopilación de estas notificaciones de abortos relacionados con la inoculación de la “vacuna” COVID-19 en el OpenVAERS para que nadie deba sorprenderse de los descensos en las tasas de natalidad de prácticamente todos los países del mundo. Observar las consecuencias de la “vacuna” en la fertilidad de la mujer, ha resultado fácil debido a 1) las múltiples alteraciones en su ciclo menstruación, y 2), la ingente cantidad de abortos recién referidos. Si bien esto no significa que al hombre no le esté ocasionando también problemas de fertilidad. No en vano uno de entre los 1290 efectos adversos causados por estas “vacunas” -que la FDA mantuvo ocultos hasta que una orden judicial obligó a hacer públicos-, es el de los “anticuerpos contra los espermatozoides”.

Por cierto, ¿en algún momento te enteraste de la publicación del listado con estos 1290 efectos adversos de las “vacunas” contra la COVID-19?

Seguramente, no, y voy a explicarte el por qué. Y el por qué es exactamente el mismo que el por qué nunca supiste de la existencia del estudio que relaciona el descenso de la natalidad y la vacunación COVID-19 en el que se basa este artículo. Porque los medios de comunicación y los políticos te engañan ocultándote esta información y repitiéndote una y otra vez que las “vacunas” son efectivas y seguras, amén de imprescindibles. Y lo hacen porque sus dueños y Señores, tal y como documenté minuciosamente en mi artículo anterior, son exactamente los mismos que organizaron el gran circo de la plandemia y sus “vacunas”.

Cuando hablaba de la infertilidad masculina causada por la “vacuna” COVID-19, no lo hacía basándome únicamente en el ya mencionado “posible” efecto secundario reconocido por sus fabricantes. Resulta que existen estudios científicos que demuestran que el esperma de los varones inoculados sufre daños caudados por esta “vacuna” que se traducen en una disminución de -15,4% de la concentración de los espermatozoides, así como en una reducción de hasta el -22,1% del recuento móvil total. Y aunque el estudio defiende, pese a no haber realizado observaciones a largo plazo, que estos daños son solo temporales, ¿qué sucedería si, como recomiendan las farmacéuticas y médicos comprados por las mismas, nos inoculásemos esta “vacuna” 2 o hasta 3 veces al año? Como ya dije en mi artículo “¿Plan de esterilización mundial masivo encubierto tras la inoculación de la presunta vacuna contra la COVID-19?”, la implantación de la inteligencia artificial hará desaparecer la inmensa mayoría de puestos de trabajo del mundo en cuestión de unas cuantas décadas. Por esta razón a sus dirigentes les resulta perentorio eliminar de la faz de la tierra a esa inmensa mayoría de la población mundial que se quedaría sin puesto de trabajo y fuente de ingresos. Porque, obviamente, serían incapaces de mantener el control de un mundo habitado por ocho mil millones de personas con seis o siete mil millones de las mismas en el paro. Bajo este panorama, el desarrollo de los acontecimientos sería digno de películas apocalípticas como Mad Max, donde el caos, el latrocinio y el asesinato serían una constante. Me temo que ni siquiera habría suficientes personas a las que robar para satisfacer las necesidades de tal porcentaje de pobreza poblacional. Estaríamos hablando de una verdadera hecatombe socio-planetaria.

La posible solución al problema –descartando la opción lógica de olvidarse de la implantación de la IA– pareciera pasar por la invención de una terrorífica pandemia que instigara a la ciudadanía a inyectarse voluntariamente a saber qué tóxico esterilizador tras la mascarada de una presunta vacuna experimental.

Lo que hace unos meses podía ser considerado una conjetura, muy razonable pero conjetura al fin y al cabo, a día de hoy, con datos de natalidad oficiales y estudios científicos pertinentes en la mano, apunta claramente hacia una incontestable evidencia: el gran circo de la plandemia del coronavirus y de su presunta vacuna, tenía como principal propósito el de la esterilización subrepticia del mayor número posible de moradores del planeta.

Ahora habrá que esperar a que sigan pasando los años para comprobar si los frutos de esta “vacuna” colmarán las expectativas de sus creadores, o si en cambio se requerirá de alguna nueva estrategia para continuar esterilizando y/o eliminando indiscriminadamente a la población sobrante. Apuesto por la segunda opción, ya que cada día que transcurre son menos las personas que acceden a continuar inoculándose un producto que, proceso invisible de esterilización aparte, ya se ha llevado la vida y la salud de decenas o incluso de cientos de millones de personas en el mundo a través de sus cientos de efectos secundarios diferentes que, debo hacer hincapié nuevamente, nunca reconocidos oficialmente antes de iniciar el proceso de “vacunación” masivo a la ciudadanía.

Fernando Vizcaíno Carles